La librería de las ilusiones

27/09/2026 

 

Curiosamente, el libro que hoy traigo comenzó su andadura en Corea como audiolibro dentro de Millie's Library. El éxito cosechado en dicha plataforma fue tal que se decidió llevarlo al formato e-book para, finalmente, saltar a la edición en papel.

A pesar de ser la primera novela de la surcoreana So Seo-rim, la popularidad alcanzada la ha llevado a distribuirse en más de diez países, entre ellos, España, a donde llegó en noviembre de 2024 en formato de tapa dura con sobrecubierta. El precio de esta edición es de 12,90 €. Casi un año después, en septiembre de 2025, la misma editorial lanzó una edición en bolsillo por 6,90 €. Ambas tienen 256 páginas. Además, cuenta con una versión en e-book.

A pesar de no haber vivido la misma acogida en nuestro país que en el suyo natal, la editorial ha apostado por traer también su segunda parte, La librería de las historias perdidas, que está a la venta desde agosto de 2026.

 

¿De qué trata? (Sinopsis de la editorial):

Tras recibir el enésimo rechazo editorial que parece romper su sueño de convertirse en autora de libros infantiles, Yeonseo decide salir a pasear por la montaña. Necesita tomar el aire, aclarar las ideas y relajarse.

Abstraída en sus pensamientos, se equivoca de camino y, perdida, se topa con Seoju, un hombre vestido de una manera muy extraña que la conduce a La Librería de las Ilusiones, un lugar especial al que sólo pueden acceder aquellos que se han perdido y necesitan reencontrarse.

Aquí no es obligatorio comprar nada, pero puedes ponerte cómodo y escuchar a Seoju narrar historia que lee de un singular libro. Estas, misteriosas e inquitantes, recuerdan a las fábulas y los cuentos de hadas antiguos y revelan con delicadeza ciertos detalles que sugieren que existe un vínculo entre ellas y la vida real del librero.

Página tras página, a medida que avanza el libro, los personajes se entrelazan y los misterios se desvelan. Yeonseo comienza a preguntarse si acaso ellos dos ya se habían conocido en el pasado, o en otra vida...

 

 ¿Qué opino yo? (Sin destripes): 

Todos sabemos que el mercado editorial en España está saturadísimo y que cada semana lanzan innumerables novedades inasumibles por las librerías, por lo que se ven obligadas a ir devolviendo publicaciones recientes para hacer sitio en sus estanterías. En medio de este caos es normal que algunos títulos pasen desapercibidos, especialmente si no pertenecen a grandes editoriales  ni a autores con un nombre ya hecho. Creo que este es el caso de La librería de las ilusiones, puesto que no he visto a mucha gente hablando sobre él.

Nos llega de la mano de Newton Compton Editores, una editorial no tan conocida y con una actividad relativamente reciente en este país. Suele publicar  a escritores anónimos por estos lares, en ediciones con bonitas portadas, precios competitivos y con algunos errores ortotipográficos. Aunque, para ser justos, últimamente ha incorporado clásicos a su catálogo y me da la sensación de que poco a poco se va haciendo un hueco en las casas de los lectores.

Me gusta tener presentes las novedades de esta editorial desde que la conocía al toparme con un libro navideño de estilo Hallmark en una tiendecita de una estación de tren.

Cuando vi  La librería de las ilusiones en su catálogo por primera vez, supe inmediatamente que iba a comprarlo en cuanto se publicase. Existen una serie de temas que, en la ficción, me atraen desde siempre: los viajes en el tiempo, los universos paralelos y la reencarnación, y este libro gira en torno al último.

Los que hemos tenido la fortuna de escuchar cuentos en nuestra infancia sabemos que fórmulas como «érase una vez» o «hace mucho mucho tiempo» son poderosas. Encierran un hechizo que nos va a trasladar a otro mundo, uno en el que cualquier cosa es posible.

En cuanto abrimos este libro por la primera página, esa magia se libera y somos transportados a unas montañas y un bosque testigos de lo imposible en una época ya olvidada, pero cuando seguimos avanzando en la lectura, comprendemos que el tiempo no es igual para todos porque el pasado puede volverse presente y el presente, futuro, en una rueda sin fin. Todo puede suceder, porque las vidas humanas no son independientes; están entretejidas con la existencia de los dioses, los espíritus y otros seres del imaginario coreano, como los dokebi. 


«Los deseos no suelen cumplirse sólo por pedirlos, pero los humanos son devotos a sus dioses. Si rezan con todas sus fuerzas,puede que una deidad errante los escuche y les conceda su deseo. Claro que los deseos también podrían tomar un camino equivocado, porque los dioses no siempre entienden de criterios humanos».

Toda la acción destila misticismo, no sólo por la trama principal, sino por las leyendas narradas por el dueño de la librería. En ellas, los dioses castigan, sufren o intervienen de alguna manera en el destino de los seres humanos. Estas historias no están atrapadas en las palabras; hay algo más allá que las trasciende, algo que Yeonseo empieza a descubrir más pronto que tarde.

La atmósfera que construye So Seo-rim me recuerda sutilmente a la del manga Kamisama Hajimemashita, también conocido como Kamisama Kiss, aunque su trama transcurra por un camino diferente.

La ambientación no pretende señalar lugares reales concretos. Parece desarrollarse en Corea del Sur, pero no una Corea principalmente urbana y fácilmente identificable, sino una de leyenda donde un bosque puede contener mil y un misterios.

Como parte de ese encantamiento tenemos la librería del título, pero esta no es una librería común ni el eje que mueve los acontecimientos. No es un lugar de encuentro entre lectores, ni siquiera entre lectores y libros. Más que una librería como tal, es un refugio donde contar historias y alimentar anhelos, y no está destinada a cualquiera. También es un lugar de espera, porque sus escasos moradores viven para esperar. Esperan algo que forma parte de su propia fábula y sin lo cual conviven con un espacio interno vacío. Este se siente aún más acentuado por el aislamiento y la soledad que rodea la librería.


«Yeonseo escudriñó las estanterías comenzando por los libros más vendidos. Clásicos que había leído durante su infancia y otros títulos de autores noveles. Caminar entre libros era como recorrer otro mundo. Le gustaba esa sensación de haber llegado a un lugar estable y permanente, igual que todos esos libros clásicos que seguían a la venta tras tantos años. Le trnsmitía calma».

Aunque una nota de melancolía atraviese algunos pasajes, es un texto que se lee con gusto, siempre con el gusanillo de querer saber más, siempre con el deseo de que los personajes puedan darle la vuelta a su fortuna.

En lo referente al estilo literario, So Seo-rim es hija de su tiempo, aunque no sé hasta qué punto el problema es la traducción: prima la sencillez extrema, caracterizada por enunciados cortos, alteración y simplificación de las normas de puntuación para crear frases sin verbos y enumeraciones separadas por puntos en lugar de por comas, léxico de fácil comprensión, descripciones breves, etcétera. Reconozco que yo soy bastante purista de la gramática y el lenguaje literario, y fragmentar erróneamente con puntos lo que deberían ser oraciones copulativas, yuxtapuestas o subordinadas me parece uno de los grandes males de la literatura actual. Os dejo un ejemplo para que veáis esa falta de cohesión:

«Hay cosas que cambian con el tiempo. Emociones como el amor o el odio. O la inmensidad del universo, que sigue una trayectoria distinta a la humanidad. El acantilado ante sus ojos».

Por fortuna, no todo el libro es así y, finalmente, la autora consigue crear una ensoñación cuasi mágica que me ha robado el corazón. Sus palabras pueden ser sencillas, pero sabe donde ponerlas y cómo combinarlas para envolvernos en su narración usando la sensibilidad y la sensorialidad atmosférica.


No es una novela de desarrollo psicológico y se aleja del ingente número de libros de la llamada healing fiction en la que unos protagonistas asolados por sus problemas vitales deben hallar herramientas para alcanzar el bienestar mental. La librería de las ilusiones no expone a unos personajes cuyos conflictos sean de origen únicamente humano, por lo que la solución tampoco puedo serlo. Ese remedio no puede basarse sólo en valorar las pequeñas cosas, rodearse de personas que aporten paz ni encontrar nuevas motivaciones, es decir, todo aquello tan típico de ese tipo de libros. En este, en cambio, los personajes no tienen una 
evolución psicológica flagrante, porque el foco de atención se pone más bien en un pasado remoto que les ha conducido a la situación en la que se encuentran, en la que han influido, en parte, fuerzas ajenas y superiores a ellos mismos. También se prioriza el misterio sobre si es posible burlar a esas fuerzas o si, por el contrario, nuestros protagonistas deben permanecer condenados. Para mí, que buena parte de los libros de healing fiction que he leído resultan vacíos y repetitivos, este ha sido una grata sorpresa, totalmente diferente.

Yeonseo es una muchacha que persigue un sueño: quiere ser escritora de libros infantiles. El escollo con el que se topa es que no cree en los finales felices y los descarta en sus escritos. Se considera pragmática, como tantas personas en nuestro mundo, que opinan que cualquier obra de ficción positiva y a legre no es un reflejo de la realidad. Sin embargo, en el fondo de su alma, Yeonseo sí desea esos finales y sí los quiere en las historias que oye. No obstante, arrastra una sentencia de la que no es responsable.

Por su parte, Seoju es un hombre que debe pagar por su soberbia. Quiso burlar al destino en un momento en que el amor no entraba en sus planes, pero sus actos traicioneros y arrogantes se le volvieron en contra, y en la librería que le sirve de refugio vive cargado de culpa, siempre a la espera de otra oportunidad.


«Te esperaré aquí. Como siempre».

En esta obra de almas perdidas, amores eternos, nostalgia, bosques de leyenda, dioses anhelantes e historias a media voz hay luces y sombras. Como habréis podido comprobar en todo lo que ya he escrito, cuenta con defectos y virtudes, pero si lo ponemos todo en una balanza, esta se inclina, sin duda, a su favor.

La autora quiso que el final tuviera un tono poético con sabor a ocaso, pero, por suerte, después optó por escribir un segundo libro que estoy deseando leer.

He sentido La librería de las ilusiones como una novela muy especial, para almas sensibles y soñadoras que gusten de moverse entre la realidad y la fantasía. 

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