Laura

26/11/2015


                Título original: Laura                                                País: EE. UU.
                Género: Intriga                                                          Productora: 20th Century Fox
                Año de estreno: 1944                                                Duración: 88' aprox.




¿De qué va?: 

     Laura Hunt, una joven elegante, exitosa y atractiva, ha sido asesinada en su apartamento. Mark McPherson debe desenmascarar al culpable y para ello comienza a investigar e interrogar a los allegados de la muchacha. Sin embargo, conforme avanza la investigación va descubriendo aspectos sobre Laura que lo llevan a desarrollar sentimientos inesperados.


¿Qué opino yo? (Sin destripes):

     Supongo que pocos aficionados al buen cine quedarán sin haber visto esta magnífica obra de Otto Preminger, pero si todavía hay alguna persona que no la haya disfrutado, le recomiendo que no tarde en hacerlo.

     Laura es misterio, es obsesión, es sugestión... Igual que sucedía en la grandísima Rebeca de Hitchcock, un nombre de mujer lo envuelve todo. La cinta gira en torno a Laura, y la omnipresencia de esta es absoluta a pesar de su ausencia.  La fuerza de los diálogos está patente a lo largo de todo el metraje: los sarcasmos, los dobles sentidos, las amenazas y confesiones veladas forman parte de un guion soberbio. Son cuatro los personajes que cargan con todo su peso, ellos construyen la historia a través de esos parlamentos que a veces insinúan más que dicen.


     La primera mitad del filme es casi onírica; se reconstruye el personaje de Laura mediante flashbacks, a través de las palabras de quienes la conocieron y, tanto los espectadores como McPherson, empezamos a sentirla como si estuviera viva y su presencia fuera poderosa, aunque seamos conscientes de que esa visión no es más que un sueño, pero un sueño muy real. Todo forma parte de un juego de sugestión: el aire misterioso de Laura es más interesante que la propia Laura, pero se nos sugestiona, se nos convence de que era una mujer única, tanto que, estando muerta, es capaz de enamorar a un hombre que no la ha visto jamás.


     «Lleve cuidado, McPherson, o acabará en un sanatorio mental. Con seguridad será el primer paciente enamorado de un cadáver».


     La fotografía reafirma la solidez del guion. Todos los planos están perfectamente diseñados: los personajes hablan, dicen algo que queda reforzado por la escena que se presenta. Revelador en ese sentido es el momento en que McPherson, atrapado ya por Laura, observa absorto su retrato. Incluso los objetos tienen su función. Todo está donde debe estar: un cuadro, un reloj, un jarrón, una botella… Hasta ellos contribuyen a hilvanar la historia.


     La segunda mitad es más terrenal; se nos devuelve al mundo real, ese en el que se ha cometido un asesinato que hay que resolver. Todos son sospechosos, todos tienen sus motivos para hacerlo, motivos que ya conocemos gracias a lo que se nos ha ido exponiendo. El análisis psicológico sigue presente y las cartas van poniéndose sobre la mesa: la posesión enfermiza, el despecho, el amor o los celos pueden llevar a alguien a la locura. El nombre de ese alguien es lo que debe averiguar McPherson.


     «La gente siempre está dispuesta a desacreditar al prójimo, pero nunca a tenderle una mano».


     Clifton Webb, quien da vida a Waldo Lydecker, está sublime en su papel. Sarcástico, cínico y culto, es el responsable de encumbrar a Laura en su éxito. Ella es, para él, su producto, su criatura, más que su amiga. El actor estuvo nominado al Oscar por esta interpretación. No lo ganó, aunque se lo merecía.

     Dana Andrews es Mark McPherson, el detective encargado del caso. Andrews no es el mejor actor de su generación, pero a mí me encanta desde que lo vi en Los mejores años de nuestra vida. En esta película se mete en la piel de un policía casi impasible que, a pesar de su hermetismo y aparente insensibilidad, se va sintiendo cada vez más fascinado por Laura, una Laura que él crea en su mente con los retazos de lo que ve y oye sobre ella. Es muy significativo cuando, en la habitación de la muchacha, toca sus vestidos y huele su perfume para saber cómo vestía y olía, devolviéndola así a la vida en su fantasía.


     Vincent Price es Shelby Carpenter, el prometido de Laura. En él hay una confusa ambigüedad que lo señala como posible asesino. Es muy destacable su rivalidad con Waldo y las chispas que saltan cada vez que están juntos, lo que se refleja en ingeniosos diálogos.
    
     Estos son los tres hombres enamorados de un modo u otro de Laura, interpretada por Gene Tierney. Sobre ella prefiero no decir nada y que descubráis vosotros mismos si merecía esa idealización.

  Por último, quiero mencionar también a Judith Anderson, la otra conexión de esta producción con Rebeca. Seguro que todos los que han visto ese filme recuerdan a la señora Danvers.

     No deja de ser llamativo que una película con tan pocos actores y escenarios tenga la calidad que tiene Laura. No estaría mal que el cine de hoy echara una mirada al pasado de vez en cuando.


Puntuación: 4'5 (sobre 5)

La española inglesa (película de 2015)

14/11/2015


                 Título original: La española inglesa                                País: España
                 Género: Romance. Aventuras                                          Productora: TVE  
                   Año de estreno: 2015                                                              Duración: 109' aprox.



¿De qué va?:

      En el año 1596, una flota inglesa enviada por la reina Isabel I llega hasta Cádiz para atacarla y saquearla. En medio de la contienda, Clotaldo (José María Blanco), capitán inglés, ve a una niña española, Isabel (Macarena García), inmovilizada por el pánico y decide llevársela como botín de guerra. No obstante, una vez en Londres, Isabel es tratada como una hija por Clotaldo y su esposa. Crece con ellos y con el hijo de ambos, Ricardo (Carles Francino), que cada vez se siente más atraído por los encantos de la muchacha. Ya hombre y mujer, Ricardo e Isabel se confiesan su amor, pero quiere el destino enviarles una serie de obstáculos para que no puedan estar juntos.


¿Qué opino yo? (Sin destripes):

     Televisión Española ha emprendido una cruzada en pro de la cultura, y por muchos defectos que tenga la cadena pública, no podemos dejar de aplaudirle por este empeño tan inusual en las emisoras de este país.

     No sé cuánto durará esta racha de ficciones que entretienen a la vez que culturizan, pero ojalá esto sea sólo un punto de partida y, poco a poco, se convierta en algo habitual. Ya hemos tenido Isabel, Carlos, Rey Emperador y El Ministerio del Tiempo. A ellas se suma la adaptación de una obra escasamente conocida de Cervantes, La española inglesa. El llamado Manco de Lepanto compuso sus Novelas ejemplares con narraciones de dos tipos: las realistas y las idealistas. El título en el que se basa la película que hoy reseño se incluye en el segundo grupo. Por tanto, La española inglesa es un cuento, un bonito cuento con una enamorada bellísima y virtuosa y un enamorado varonil, noble y valiente.


  -No conseguirán curarme con sus estúpidos remedios.
     -¿Cómo lo sabes?
    -Porque muero de amor, Isabel... Muero de amor por ti.


     En el mundo de hoy somos cada vez más cínicos y menos soñadores. Esto nos está conduciendo a que disfrutemos menos con las historias de amor y los relatos felices, porque en nuestra decepción con la vida vemos cursilería donde dos personas se quieren e irrealidad donde dos enamorados permanecen juntos, fieles y a gusto el uno con el otro. Si alguien está en este grupo de gente que he descrito, no le recomiendo esta producción, pues es muy posible que la considere ñoña e insípida, ya que es una historia romántica de esas en las que los sentimientos son puros y los protagonistas, sin tacha. Como he dicho, es un cuento, y como tal hay que saborearlo.


   Por mi parte, me lo he pasado muy bien descubriendo las vicisitudes de Isabel y Ricardo. No había leído el texto de Cervantes porque en la facultad sólo tuve como lectura obligatoria las novelas realistas, así que mi primer acercamiento a La española inglesa ha sido a través de esta película.
    
   No negaré que el principio es bastante lento y que a la acción le cuesta arrancar, pero después los acontecimientos van ganando intensidad y el interés suscitado va en aumento.


   «Si no estamos juntos en esta vida, estaremos en la otra».


     Los personajes no son profundos ni complejos y el motor que mueve las vidas de Isabel y Ricardo es el afecto que sienten el uno por el otro. No hay para ellos mayor preocupación que la de no poder estar juntos, pero precisamente es la fuerza de ese deseo ferviente lo que traspasa la pantalla y llega al espectador. Todo el que tenga corazón se volverá partícipe de este anhelo y querrá permanecer atento hasta el final, pues aunque a algunas personas les pueda parecer previsible, la emoción no está en qué pasa, sino en cómo sucede.


     Del reparto quien más flojea es precisamente la protagonista. Macarena García no imprime fuerza a su personaje, dando un resultado más bien flojo. Mejora en los silencios y decae en los diálogos, aunque estos son muy escasos en su caso. Carles Francino me resulta más creíble. En su caso sí veo un sufrimiento real más a menudo.

     Siendo más fieles al texto de Cervantes que a la historia, los guionistas han decidido construir una Isabel I de Inglaterra benevolente y comprensiva. En su piel se mete, como ella sabe hacerlo, Lola Herrera.

    Además, hay un narrador de lujo: Miguel Rellán interpreta nada menos que al mismísimo Cervantes, quien lee la historia a unos editores que dudan de que el texto esté a la altura de su Quijote.

    Visualmente, la película es muy agradable. Bonito vestuario, quizá excesivamente pulcro, bonitos escenarios y ambientes y una fotografía preciosa. También la música es muy acertada para las escenas que vemos. La forma de hablar, por supuesto, está modernizada, pero es una manera de llevar los clásicos a un público más amplio, consumidor de otro tipo de producciones.


     Es mejorable, claro, pero es una cinta muy digna y un intento loable de promover nuestra cultura. También pone de relieve virtudes cada vez más escasas, como el amor sincero, la honestidad, la fidelidad, la lealtad y la confianza sin reservas.


Puntuación: 3 (sobre 5)

Esnobs

07/11/2015
     Julian Fellowes, conocido guionista, productor y director de cine, se animó a probar con la literatura cuando en 2004 publicó esta novela, Esnobs. A España nos llegó en 2005 de la mano de la editorial Suma de Letras. La última edición a la venta en nuestro país consta de 355 páginas y cuesta 5'95 euros.

¿De qué va?:

     Edith Lavery es guapa, lista y divertida. Para ascender en la escala social sólo tiene en su contra ser hija de un contable y de una ambiciosa ama de casa. Sin embargo, tendrá una oportunidad cuando conozca a Charles, conde de Broughton y heredero del marqués de Uckfield, uno de los mejores partidos según la prensa sensacionalista inglesa.

     Charles, que esconde un gran corazón tras su apariencia de aristócrata convencional algo patoso, cae fulminado de amor y, pese a la indignación de su familia, le hace una propuesta de matrimonio. Edith la acepta, pero ¿está realmente enamorada  de él o sólo le atraen su título, su posición y todos los privilegios que conllevan? (Sinopsis de la editorial).


¿Qué opino yo? (Sin destripes):

     Conocía a Julian Fellowes por su faceta como guionista, pero hasta ahora no había comprobado qué tal se le da escribir novelas. Para mi pesar, este primer encuentro ha sido bastante decepcionante.

     Su trabajo en el mundo del cine y la televisión es, para mi gusto, irregular. No hay más que comparar las dos primeras temporadas de Downton Abbey con las siguientes. Si echo la vista atrás y recuerdo la hermosísima película La reina Victoria, veo inconcebible que su guion y este libro hayan salido de la misma cabeza.

     Como muchas veces hago (aunque no siempre debiera), leí algunas opiniones sobre esta obra antes de embarcarme en su lectura. La verdad sea dicha, todas eran positivas. Aunque no consideraran este título una obra maestra, muchos lectores garantizaban diversión. Eso es lo último que yo he encontrado, porque me he aburrido soberanamente.
    
     Es cierto que hay una crítica, nada disimulada, a la clase alta inglesa y a aquellos a los que no les importa arrastrarse para acceder a un mundo que les está vetado. Sin embargo, el argumento es mediocre, así como su desarrollo. La trama es tan insulsa que únicamente gira en torno a los caprichos de Edith, una trepa egoísta, vaga, antojadiza y voluble. Para rellenar un poco, el narrador de la mayor parte de la historia, un actor conocido de Edith, nos cuenta de vez en cuando alguna anécdota suya, aunque nos asegure (falsamente) que no se va a detener en detallar su vida porque a nadie le importa (y qué razón tiene). También nos “entretiene” de vez en cuando con cotilleos de gente que conocemos de pasada (o ni eso) y que difícilmente pueden llegar a interesar y con descripciones de las continuas reuniones soporíferas de estos esnobs.


     «Los ingleses de cualquier clase, que quede claro, son adictos a la exclusividad. Mete a tres ingleses en una habitación y se inventarán una regla para impedir que se les añada un cuarto».


     Bien, pues como decía, Edith es el centro de la historia. Su ascenso en la escala social, su hartura posterior (a la que se suma la mía) y todo lo que eso desencadena constituyen el único tema. Simple, muy simple, además de extremadamente previsible.


     Los secundarios también pueden medirse en una escala de personajes odiosos en la que todos compiten por superarse. Quizá el que menos es el incauto embaucado por Edith, al que otros consideran, no sin motivo, tremendamente insípido. En su defensa diré que quienes lo comentan no son mucho mejores que él.


     «Podría decirse que uno de los ingredientes más importantes en la supervivencia de muchos matrimonios es que cada cónyuge ayude a mantener vivos los sueños del otro».


     La crítica de The Times que aparece en la contraportada expone sin pudor alguno que es “tremendamente irresistible”. Yo especificaría que lo tremendamente irresistible es la tentación que me entró de abandonarlo a los pocos capítulos. Hice de tripas corazón para seguir, y sólo porque es un libro relativamente corto. Digo relativamente porque se me ha hecho tan largo que he estado un mes con él.

     Tampoco observo la brillantez que se atribuye a la sátira que el autor hace de la aristocracia. Más bien se limita a retratar personajes y situaciones estereotipados, sin cortarse ni un pelo a la hora de generalizar. Desde luego, no conozco el mundo de los aristócratas ingleses, pero debo suponer que hay mucho más que lo que expone Fellowes. En mi opinión, abusa demasiado fácilmente de los tópicos, se burla de ellos, aunque, según creo yo, sin gracia.


     No ayuda tampoco que la edición en español incluya faltas ortográficas, leísmos y algún laísmo.

     No diré que no recomiende este libro, porque sé que hay muchos lectores que lo han disfrutado, pero personalmente me lo pensaré mucho antes de darle otra oportunidad a Fellowes. Por cierto, si alguien quiere leerlo, que no espere una novela de época, puesto que la trama transcurre en los últimos años del siglo XX.

     Por último, hay que tener una cosa muy clara: para empezar a pasarlo bien con este título hay que ser un fan incondicional del mundo inglés.

 
Puntuación: 1'5 (sobre 5)

Las hermanas Gaylord

24/10/2015


               Título original: The Gay Sisters                                      Género: Drama
               País: EE. UU.                                                                     Año de estreno: 1942
               Productora: Warner Bros. Pictures                                   Duración: 110' aprox.



¿De qué va?:

     Siendo aún niñas, Fiona, Evelyn y Susanna pierden a su madre en el desastre del Lusitania y a su padre en la guerra. Sin embargo, antes de morir, el padre hace prometer a Fiona que, pase lo que pase, jamás venderá sus propiedades. 

     Un conflicto originado por la existencia de dos testamentos contradictorios sumerge a las hermanas en un proceso legal que se prolonga durante años y que las obliga a invertir buena parte de su dinero. En el centro del litigio se encuentra Charles Barclay, quien pretende quedarse con la mansión de los Gaylord para construir un complejo de apartamentos. No obstante, Barclay tiene una intención oculta.



¿Qué opino yo? (Sin destripes):

     Las hermanas Gaylord es una película que me ha dejado un tanto desconcertada, porque aunque en realidad me ha gustado, plantea varias cuestiones que o bien no encajan en mi esquema moral o bien son sorprendentes en una cinta rodada en plena vigencia del código Hays. Además, según avanzaba, no me quedaba claro si era un drama, un drama judicial o una comedia romántica. Digamos que tiene un poco de las tres opciones. 


     No es un filme famoso y nunca había oído a nadie hablar de él, pero eso no implica no merezca la pena. De hecho, me hizo pasar una buena tarde, aunque no sea una obra maestra.

     La principal virtud de la cinta radica en una de sus protagonistas, Fiona, la hermana mayor. Sobre sus hombros recae toda la responsabilidad cuando fallecen sus progenitores. Fiona tiene un carácter duro, inflexible, incluso frío. Al principio parece una mujer con una firmeza digna de elogio. Sin embargo, lo más interesante de la historia es que casi ningún personaje es especialmente virtuoso. No podemos identificarnos con ellos, podemos detestar algunos de sus actos al mismo tiempo que somos capaces de comprender otros.

     El tono de esta producción es amable. Con el sarcasmo y la ironía se quita hierro a algunos asuntos, pero estos están ahí, llamando la atención. Por ejemplo, no me ha resultado grato que un esposo tome por la fuerza a su mujer (aunque estemos en los años 40). Con nuestra mirada actual esto es escandaloso e intolerable. En la película trae consecuencias, pero no como nosotros esperaríamos.

     Se plantean también las relaciones extramatrimoniales e, incluso, se llega a hablar de sexo, aunque escasamente. Aun así, es raro que el puritano Hollywood del código Hays no aplicara la censura, y eso confiere más valor al filme, ya que no eran temas muy habituales en ese entonces.

     Si alguien ve el título y piensa instantáneamente en una especie de Mujercitas (a mí me pasó), debe quitarse esa idea de la cabeza, pues ni la historia contada ni las protagonistas tienen nada que ver. 


     La trama va evolucionando de forma que capta el interés. Hay acontecimientos que pueden ser previsibles, pero el cómo se comportan los personajes ante ellos es lo que mantiene atento al espectador.

     Las tres hermanas son muy diferentes y sucede algo curioso, aunque, por otro lado, lógico: la pequeña es la que tiene el corazón más puro, pero, con toda probabilidad, será
Fiona, con todos sus defectos, quien más nos va a atraer.

     Algo que me ha gustado mucho ha sido el manejo de las sombras. Un filme en blanco y negro quizá no resulte visualmente tan atractivo como uno en color para los espectadores de hoy, pero el domino de la cámara, de la luz y de las sombras se nota, y en esta cinta siempre hay una luz o una sombra perfectas en un encuadre igualmente perfecto. En este sentido hay varias escenas destacables, aunque para mi gusto la mejor es la que sucede bajo un árbol. La propia protagonista narra cómo lo dispuso todo para que la luz la enmarcara de forma ideal. Casi podemos ver al director hablando por su boca.

     El guion no tiene frases memorables que vayan a ser recordadas para siempre, pero es sólido y, nuevamente, resalta Fiona por sus parlamentos sarcásticos.

     Al director lo conocía por una película que siempre me ha gustado, La extraña pasajera, mejor que la que hoy reseño, aunque esta última tampoco es una mala elección si se quiere disfrutar del cine.

Puntuación: 3 (sobre 5)

Regreso al futuro (trilogía)

21/10/2015

     Hoy es un día especial. Muchos habréis estado viendo desde ayer en las redes sociales algo relativo a él. Puede que incluso haya quien esté cansado de las referencias a esta maravillosa trilogía, pero que Regreso al futuro ocupa un lugar destacado en la historia del cine nadie lo puede poner en duda.

     Yo soy fan de esta saga todo lo que alguien puede ser fan de algo y no podía dejar pasar el día en que Marty McFly visita el futuro. Como hay miles de páginas con información referente a las tres películas, mi pequeño homenaje se centra en explicar mi relación con ellas y añadir algunas curiosidades. Advierto que puede haber spoilers.



REGRESO AL FUTURO

 
Título original: Back to the future        
País:  EE. UU.
Año de estreno: 1985     
Género: Ciencia ficción. Comedia
Duración: 116' aprox.    
Productora: Universal Pictures


¿De qué va?:

    
    Marty McFly es un adolescente con una familia disfuncional. Su mejor amigo es un científico, Emmett Brown (más conocido como Doc), que rara vez consigue inventar algo útil o que funcione. Sin embargo, tras muchos años de experimentación, Doc logra crear una máquina del tiempo que, por accidente, lleva a Marty hasta el año 1955. Allí, sin querer, impide que se produzca el que fue el primer encuentro de sus padres, por lo que debe intentar por todos los medios que se conozcan y se enamoren, pero no es tan fácil cuando su madre tiene otras preferencias…


Breve comentario:

      La primera vez que la vi fue en televisión. Yo era muy pequeña y estaba en compañía de mi familia. Ya había empezado cuando encendimos el televisor, aunque llevaba pocos minutos. A todos nos encantó y aún hoy, cada vez que repetimos la experiencia, nos lo pasamos genial. Fue años después de aquel primer visionado cuando por fin pude verla desde el principio. Marty McFly sería un personaje que siempre se quedaría conmigo.

    La historia se construye con protagonistas realmente carismáticos y en un ambiente muy atractivo: los años 50. Diversión, emoción, enredo, amor y mucho más es lo que podemos encontrar en ella.   


Curiosidades:

1. Michael J. Fox no fue el primero en meterse en la piel de Marty McFly. Eric Stoltz estuvo interpretando a nuestro viajero del tiempo unas semanas, pero resultaba demasiado serio para el papel. Por fortuna, en cuanto Michael concluyó sus compromisos pendientes, decidieron contar con él. 

 

2. Crispin Glover, quien hacía de padre de Marty, tenía tres años menos que Michael.

3. El perro de Doc iba a ser originalmente un mono.

4. La película fue número uno durante doce semanas en 1985. Acabó recaudando una cifra de 211 millones de dólares.

5. Michael J. Fox tenía 24 años cuando se metió en la piel del adolescente Marty. En la versión original, a Marty lo llaman por la marca de los calzoncillos que llevaba, Calvin Klein, pero en España no era muy conocida cuando se estrenó la cinta, por lo que se cambió por Levi Strauss.


REGRESO AL FUTURO II


Título original: Back to the future II     
País:  EE. UU.
Año de estreno: 1989    
Género: Ciencia ficción. Comedia
Duración: 105' aprox.    
Productora: Universal Pictures


¿De qué va?:
     
     Cuando Marty regresa a su época tras su aventura en 1955, trata de asimilar los cambios que se han producido en su vida. Sin embargo, apenas tiene tiempo para ello, pues Doc aparece de repente y lo arrastra hasta el año 2015 para evitar una desgracia en su futura familia. Los dos protagonistas no pueden prever que este viaje provocará un desastre temporal con nefastas consecuencias.


Breve comentario: 

     En su momento esta fue la que menos me gustó de las tres, aunque hoy por hoy se aproxima bastante a las demás. Es igual de divertida que la primera, pero aún más enredada. Tenemos la oportunidad de ver hasta tres Marty Mcfly en ella. También es la de mayor variedad temporal, puesto que los protagonistas se mueven en tres épocas distintas. Incluso se plantean cuestiones sobre realidades alternativas. 


     Es precisamente esta parte la que nos trae hasta aquí, puesto que hoy, 21 de octubre de 2015, es el día en que Marty y Doc visitan el futuro, un futuro bastante distinto del que realmente existe. No tenemos coches voladores, monopatines que leviten, ropa que se seque sola ni muchos otros inventos que aparecen en la ficción. No obstante, sí que existen videollamadas, dispositivos que se activan con huellas dactilares, la multipantalla, etcétera.



Curiosidades: 

1. La actriz que interpreta a la novia de Marty es otra distinta que en la primera película, dado que la anterior tuvo que dedicarse a cuidar a su madre enferma.


2. Por discrepancias relativas al salario, el actor que daba vida al padre de Marty no participó en esta parte. Cogieron a un doble que sólo sale de espaldas o de lado.

3. El propio Michael J. Fox interpreta a su hija del futuro. 



4. En esta película debutó Elijah Wood. Tenía ocho años. 



5. La segunda y la tercera parte se rodaron simultáneamente.

6. Pepsi ha decidido lanzar  en Estados Unidos una edición especial limitada de su bebida con el envase que aparece en el filme.


REGRESO AL FUTURO III


Título original: Back to the future III     
País:  EE. UU.
Año de estreno: 1990    
Género: Ciencia ficción. Comedia
Duración: 118' aprox.    
Productora: Universal Pictures


¿De qué va?:

     Marty se ha quedado atrapado en 1955 mientras que Doc ha viajado hasta 1885, la época del Salvaje Oeste. Tras una serie de acontecimientos, Marty averigua que la vida de Doc en el siglo XIX no durará, ya que será asesinado. Para salvar a su amigo, busca la ayuda del Doc del pasado y logra viajar hasta 1885, pero con ello pone en riesgo su propia existencia.


Breve comentario:

     En mi infancia, esta fue mi favorita, aunque hoy en día me quedo con la primera. Sin embargo, el Lejano Oeste me atrae muchísimo y esta tercera parte es tan buena como las otras, a pesar de que tiene un fallo que perfectamente podría cargarse la historia, pero yo he decidido no pensar en él, puesto que cuando se juega con el tiempo y las paradojas temporales, es normal que algún gazapo se les cuele a los directores.

    Todos los tópicos del western se usan en la cinta y se parodian (y homenajean) de forma muy eficaz: indios, pistoleros, duelos, tabernas…. Acción no falta y humor, tampoco. La banda sonora de esta parte es la que más me gusta de las tres. El final es un cierre perfecto para una trilogía ya mítica.



Curiosidades:

1. Se empleó un tren real de finales del siglo XIX para algunas escenas. Ese mismo tren, un Sierra Railroad de 1897, ya fue usado en Solo ante el peligro.

2. El hombre que les hace la foto a Marty y a Doc junto al reloj es el director de fotografía de la película.

3. Se dice que Michael J. Fox estuvo a punto de morir ahorcado, ya que el arnés que lo sujetaba se rompió mientras rodaban la escena y el actor quedó colgando de la soga, pero los demás no se dieron cuenta y pensaron que estaba actuando. Afortunadamente, lo bajaron a tiempo. 


 

4. Se diseñó vestuario para quinientos extras.
 

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     Para terminar, no puedo hacer otra cosa que recomendar esta saga a todo aquel que todavía no la ha visto. Son películas ideales para ver en familia, a solas o como mejor apetezca. Normalmente no discrimino a nadie, pero si en la vida me encuentro a alguna persona que me diga que esta trilogía no le gusta, con toda probabilidad no seremos amigos. 


Puntuación de la trilogía: 5 (sobre 5)