El rancho de la U Alada

16/04/2015

     Bertha Muzzy Sinclair, cuyo seudónimo es B.M. Bower, fue una exitosa escritora de novelas ambientadas en el Antiguo Oeste. Entre sus obras más importantes están las que se desarrollan en el rancho de la U Alada. La primera de esta serie es la que ahora nos ocupa.  Se editó por primera vez en 1906 con el título de Chip of the Flying U, pero ha permanecido inédita en español hasta su publicación por la editorial Hoja de Lata en 2014. Esta edición consta de 189 páginas y está a la venta por 17'90 euros.
    Según he podido averiguar, existen tres adaptaciones cimeatográficas basadas en esta obra: de 1914, 1926 y 1939.

¿De qué va?:

     Montana, un verano a principios del siglo XX. En el rancho de la U Alada, James G. Whitmore y sus muchachos viven plácidamente entre bromas y ganado. Sin embargo, la visita inesperada de Della, la hermana del patrón, va a revolucionar el día a día de estos entrañables vaqueros, en especial de uno de ellos...
     Comienza así la accidentada y romántica historia de amor entre Chip, un vaquero aparentemente duro y reservado con increíbles dotes para la pintura, y Della, una joven doctora de armas tomar no muy encantada, a priori, de pasar unos meses entre caballos y reses.


¿Qué opino yo? (Sin destripes):

     Aunque dije que retomaría la actividad del blog en julio, empiezo a tener demasiadas reseñas pendientes, y como yo no tomo notas mientras leo o veo algo, sino que confío demasiado en la memoria, prefiero no dejar pasar las más destacadas para no olvidar lo que me gustaría decir. Por eso, hoy he decidido traeros mi crítica de este bonito libro.    

    Esta editorial me está dando unas sorpresas realmente buenas. No conocía de nada a esta escritora ni había oído hablar de este título, pero después de leer el argumento en algunos blogs, me lo apunté inmediatamente y no tardé mucho en hacerme con él. Para mí suponía algo nuevo, diferente, ya que no soy asidua a las historias del Lejano Oeste. Nunca me han disgustado, pero no es algo que busque conscientemente. Sin embargo, he cambiado de opinión después de disfrutar de esta novela y sólo puedo decir que quiero más así.

     La trama es un soplo de aire fresco y está especialmente indicada para almas optimistas o para quienes se encuentren en un
momento de bajón y necesiten elevar el ánimo. La sencillez es la característica que mejor define esta obra, tanto en lo referente al estilo como al argumento. No hay enigmas de compleja resolución y el final no guarda grandes sorpresas, pero el entorno del rancho, las labores de los rudos vaqueros y la forma cándida y amena en que se desarrolla la historia de amor nos alejan de nuestra realidad cotidiana para convertirnos en habitantes de Montana que se divierten observando todos estos aspectos.


     El ambiente es muy agradable; la amistosa relación entre los trabajadores, sus bromas, la disposición y buen ánimo de Della son cuestiones que contribuyen a crear una atmósfera casi idílica por la que el lector se deja envolver gustosamente, a pesar de los problemas ocasionales que se presentan y que confieren más interés al texto. Estos suponen, además, motivos capitales que conducen a la inevitable resolución final.
    

   Pese a que el amor entre dos personajes constituye el punto principal, el libro no cae la cursilería ni en edulcoradas anécdotas más propias del relato sentimental. El eje de la acción está compuesto por pequeños acontecimientos que suceden cada día y que tienen relación con las vivencias habituales que se daban un rancho de entonces, pero de forma suavizada y con cierta inocencia. La autora no necesita un exceso de descripciones para conseguir que nos sintamos parte de la historia. Con unas pinceladas logra que veamos cada escena y cada paisaje con gran realismo y precisión. Asimismo, el abundante empleo del diálogo contribuye a la sensación de agilidad. 


    «La quebrada de la U Alada se extendía hacia el oeste con una cinta plateada trazada descuidadamente que lo atravesaba con muchos giros y curvas, bordeada por un tierno prado verde de hojas jóvenes. Más allá se encontraba el Bear Paws, vagamente azul, con manchas de sombras moradas.
    "No puedo culpar a J.G. por amar este lugar", pensó la Doctorcita empapándose de la embriaguez del Oeste con cada inspiración que tomaba».

    
    El peso protagónico recae en Chip y en Della. Curiosamente son los sentimientos del primero los que vemos evolucionar con más claridad, mientras que la joven resulta algo más hermética. No obstante, es una protagonista que me ha gustado bastante y creo que muchas mujeres podrán sentirse identificadas con ella. Es una muchacha con estudios que llega a un lugar desconocido, pero que no se deja amilanar por cualquier adversidad y si bien tiene puntos débiles (cosa normal y lógica), no es ninguna damisela de escasa personalidad.

     Por su parte, Chip es un personaje más típico. Sin llegar a tener modales vulgares, a veces puede resultar algo distante e introvertido. De hecho, aunque el lector tenga la oportunidad de ir conociendo su interior, no sucede así con los que lo rodean. Para ellos, Chip es completamente insondable.


     La relación entre ambos pasa por distintos momentos que, personalmente, me han resultado deliciosos, ya sea cuando se enfadan o cuando existe una mutua comprensión.

      Pocas veces pongo a personajes de un libro la cara de un actor, pero en esta ocasión no he podido evitar que Chip me traiga a la mente la imagen de James Drury en su época de El Virginiano.

     Estamos ante una novela muy breve, con capítulos cortos, que más que leerse se devora y que es apta para cualquier edad. Al final me ha faltado un poco más de desarrollo; me hubiese gustado ver un desenlace un poco menos precipitado, pero me he quedado bastante satisfecha y con una sonrisa en los labios. Ojalá Hoja de Lata se anime a traernos más obras de este tipo.

Puntuación: 4 (sobre 5)

Hiatus

10/02/2015

     Me he resistido mucho a hacer una pausa en el blog, pero me temo que ha llegado el momento. Ya he comentado en alguna ocasión que estaba preparándome para presentarme a unas oposiciones. Pues bien, la temida prueba será entre junio y julio de este año. El panorama que tengo por delante es bastante desolador: falta poco tiempo para los exámenes, hay mucha materia que estudiar y un número irrisorio de plazas. Por todo eso me es imposible destinar horas al blog y a las aficiones. Sé que para algunos la dicotomía "leer o no leer" es algo estúpido, pero seguro que estáis de acuerdo conmigo en que no lo es cuando nos jugamos el porvenir. En fin, que toda esta perorata es para decir que no actualizaré hasta julio, pero, por favor, no os vayáis, que volveré. Por ahora también estaré menos en las redes sociales, aunque no desapareceré del todo, y cuando vea o se me ocurra algo interesante, lo compartiré con vosotros.
     No digo "adiós" porque no lo es; sólo un "hasta luego". ¡Nos vemos a la vuelta!

Tu nombre después de la lluvia

01/02/2015

     La editorial Lumen sacó a la venta esta novela de Victoria Álvarez a principios de 2014. Esta edición en tapa dura está en librerías a un precio de 22'90 euros y consta de 584 páginas. En enero de 2015 una nueva edición ha sido lanzada; en esta ocasión el formato es de tapa blanda con solapa y el precio es de 19'90. El número de páginas es el mismo.
     Se trata de la obra que abre la saga de Dreaming Spires. Su continuación, Contra la fuerza del viento, también está ya a la venta.

¿De qué va?:

    Corren los primeros días de enero de 1903 y el profesor Alexander Quills vuelve a su casa de Oxford después de asistir a unas conferencias en Londres; Oliver Saunders, joven y tímido, trabaja en su pequeño cuarto de Balliol College, y Lionel Lennox, amante de la buena vida y de las faldas ligeras, está en Egipto a punto de profanar la tumba de una princesa. 

    Los tres tienen el común el interés por las nuevas ciencias que exploran el mundo del más allá. Tras recibir una extraña carta, viajan hasta Irlanda para investigar el enigma que rodea a la familia O'Laoire, relacionado con la existencia de una banshee que anuncia la muerte con sus lamentos y por la que los habitantes de Kilcurling viven aterrorizados.


¿Qué opino yo? (Sin destripes):

     Ya lo comenté en las redes sociales mientras estaba leyendo este libro: hacía años que una novela no me mantenía levantada hasta las dos de la madrugada, y es que una vez que se empieza a leer Tu nombre después de la lluvia es difícil parar.

  Tenía las expectativas muy altas debido a la cantidad de buenas críticas que había visto. Eso es algo que siempre me da un poco de miedo, porque cuando se espera tanto de alguna obra, ya sea literaria o cinematográfica, al final suele decepcionar, pero en este caso no ha sido así, por lo que Victoria Álvarez ha resultado ser todo un hallazgo

   La autora nos hace viajar por diversos y variados escenarios, de los cuales el más relevante es Irlanda, pero para llegar hasta ahí hay que esperar un poco. Antes tenemos un prólogo que preludia lo que está por venir. Tras él podemos pasear por Oxford e incluso por el mismísimo Valle de las Reinas en Egipto.


    El principio de la obra nos introduce en el tipo de existencia que lleva cada uno de los personajes principales. Este carácter introductorio hace que esta parte sea algo menos dinámica, pero no por ello carente de interés, ya que logra que tengamos un primer retrato de Alexander, Lionel y Oliver, y en ella comienzan a hilvanarse las tramas y subtramas que se desarrollarán luego en la pequeña localidad irlandesa de Kilcurling. Una vez allí, las sorpresas se van sucediendo y nada es lo que parece.

    Los protagonistas no son especialmente complejos, incluso responden a arquetipos ya conocidos, el científico responsable, el aventurero seductor y el soñador romántico, pero cada uno de ellos es una pieza necesaria para que la narración funcione y todos tienen algo que aportar. El papel que desempeñan en la resolución del misterio de la banshee es tan interesante como las experiencias particulares de cada uno de ellos y la relación que mantienen entre sí. Algo parecido ocurre con la parte femenina, aunque en este caso me he topado con aspectos que no me había olido ni de lejos, especialmente con respecto a un personaje del que me había hecho una idea previa que no tenía nada que ver con lo que resultó ser. 


«El miedo a la muerte puede ser un enemigo más poderoso que la misma muerte».


    El amor y el respeto que la escritora siente por los clásicos de la literatura se observan en cada página. La prosa de Victoria está tratada con mucho mimo, y con la alternancia justa entre descripción, narración y diálogo resulta muy agradable de leer, de manera que en cada momento el lector está metido por completo en el ambiente misterioso, fantasmagórico, legendario y gótico en el que están los propios personajes.


    Tu nombre después de la lluvia está por encima de los cánones de buena parte de los best sellers actuales, ya que lo que prima no es una narración rápida que busque giros constantes y no dé un solo respiro. Supera esos recursos fáciles y, aunque también tenga muchas sorpresas escondidas, logra atrapar al lector con una historia sólida, coherente, tomándose el tiempo debido para contar todo lo que merece la pena ser contado. Mezcla algunos de los mejores rasgos de los clásicos con lo mejor de la literatura actual.

    Sólo hay un par de aspectos que he visto algo forzados, pero estoy convencida de que esas pequeñas “imperfecciones” van a estar pulidas en los futuros libros de la autora, quien, está claro, va a tener un futuro prometedor.

    Otro elemento positivo es la inevitable atracción que despierta un país como Irlanda, tierra de leyendas y mitos. La novela nos introduce en el folclore irlandés, además de detallarnos paisajes, formas de vida y retazos de historia. La labor de documentación llevada a cabo es digna de elogio.

    No puede faltar el amor, que está tratado bajo muchos puntos de vista, desde el más romántico al más pasional, gracias a la pluralidad de personajes.

    Poco más puedo decir de esta novela sin desvelar nada importante, y lo que cuenta es descubrirlo por uno mismo. Es una obra muy completa que deja un buen sabor de boca y con ganas de más. 

Puntuación: 4'5 (sobre 5)

When calls the heart (temporada 1)

21/01/2015


                   Estreno: 2014                                                 Género: Vida rural, romance
                   Cadena: Hallmark                                         Episodios: 12
                                          Duración por episodio: 40' aprox.
 

¿De qué va?:

      Basada en un libro de Janette Oke, esta serie cuenta la historia de Elizabeth Thacher (Erin Krakow), una joven maestra que decide abandonar su posición acomodada en el seno de una familia rica para ejercer su profesión en un pequeño pueblo minero del oeste canadiense a principios del siglo XX. 

    Tras un accidentado viaje, logra llegar a la localidad de destino, Coal Valley, justo después de que un desastre en la mina haya acabado con la vida de muchos trabajadores. Al mismo tiempo, y contra su voluntad, es destinado al pueblo Jack Thornton (Daniel Lissing), miembro de la Policía Montada. Ambos coinciden en ayudar dentro de sus posibilidades a los habitantes del lugar, aunque la relación entre ellos se ve enturbiada en un primer momento por un motivo que Jack no tarda en descubrir.



¿Qué opino yo? (Sin destripes):

    Definitivamente esta es la serie más bonita que he visto en mucho tiempo, un tipo de producción que echo de menos en la televisión española. Se trata de una serie familiar que mezcla una historia interesante, unos personajes redondos y unos valores tradicionales que hoy, incomprensiblemente, parecen considerarse obsoletos por parte de algunas personas.  En los últimos tiempos para que una ficción televisiva resulte atractiva a los ojos del espectador es necesario dotarla de buenas dosis de violencia y sexo, y creo que no hace falta que nombre ninguna en concreto, pues ejemplos hay muchos y seguro que todos conocemos algún título así (que conste que no lo critico, pero en exceso todo satura y es bueno que haya variedad). La serie que traigo hoy es un descanso para la mente, un pequeño remanso de paz que se centra en el lado más humano de la vida, sin banalidades. 
    La familia, el amor duradero, la fidelidad, el respeto, el honor, la supervivencia, la lealtad y el esfuerzo no son precisamente moco de pavo, aunque, como dije antes, me da la impresión de que algunas de estas cuestiones son consideradas ñoñas y poco dignas de llevar a la pantalla, cuando realmente son pilares básicos de una sociedad, y eso es lo que viene a corroborar esta producción.
    
    Pese a que estos elementos son una constante en cada capítulo, están tratados de tal modo que el resultado final no es empalagoso, aunque sí deja una sensación de optimismo y un entrañable deseo de tener fe en la humanidad.

    
    Cada episodio trata varias tramas, algunas que concluyen en el mismo episodio y otras que se prolongan durante más tiempo, incluso hasta el final de la temporada. Los asuntos principales giran en torno al accidente de la mina y sus consecuencias, los problemas a los que se enfrentan los niños de la escuela y el progresivo acercamiento entre Elizabeth y Jack (que tienen una química tremenda). 


   No niego que tiene algunos fallos. Aunque, por lo general, los escenarios interiores están bien montados y los exteriores son preciosos, algunos fondos se ven un poco falsos. A esto hay que sumar que los niños de la escuela cambian en cada capítulo como por arte de magia; sólo hay tres o cuatro fijos. No obstante, son detalles que no me han molestado en absoluto y que no le restan calidad, porque el argumento es coherente y los conflictos, lo suficientemente complejos e intrigantes para lograr que no se pierda interés en ellos.

     Es una serie en la que las mujeres tienen una especial importancia y esto es algo que me ha gustado mucho. La fortaleza que muestran y la unión entre ellas, no por meras minucias, sino para afrontar las dificultades que se les presentan en una época compleja, son dignas de admiración. Elizabeth es la protagonista, pero no es la única que tiene relevancia. Su relación con las demás está cargada de momentos de aprendizaje, comprensión y apoyo. La mayoría son mujeres seguras de sí mismas que no se dejan vencer por las adversidades, que no son pocas.


    Asimismo, el trabajo de la maestra con los alumnos también es un factor prioritario, ya que al igual que las viudas, los pequeños y los jóvenes se ven expuestos a diversas preocupaciones, no sólo relacionadas con su educación, sino con la vida misma. 


    Otro aspecto fundamental es el romántico, muy bien llevado, porque no estamos ante un romance rápido, inverosímil y edulcorado. Todo empieza con un tira y afloja que, por fortuna, no dura mucho. Eso da paso a una relación de cordialidad que poco a poco se convierte en amistad para seguir paulatinamente con los pasos del cortejo, que Elizabeth es muy tradicional. Lo que contribuye al tono realista es que los dos protagonistas no viven en las nubes pensando exclusivamente en qué bonito es el amor, sino que ambos alternan con el resto de personajes y tienen otras tribulaciones. Tampoco todo es fácil para ellos.

    Quiero destacar también que me ha parecido estupendo que los protagonistas no sean bellezas impresionantes, sino personas normales que conquistan por otros méritos (aunque, permítaseme un comentario superficial, Daniel Lissing tiene una sonrisa preciosa).

     La serie me ha dejado unas sensaciones cercanas a las que tuve cuando vi Lark Rise to Candleford y Road to Avonlea, que son también producciones familiares que se desarrollan en un entorno rural y suponen una inyección de optimismo a pesar de los problemas que se les presentan a los personajes. 


    Existe una película con el mismo título, When calls the heart, y con un argumento similar. Parece que se presentó como piloto, pero no es necesario verla, ya que la serie tiene su propio comienzo y desarrollo, con otros actores. Yo personalmente no la he visto y no creo que lo haga, porque las críticas no son nada buenas y no quiero estropear el buen sabor de boca que me ha quedado.

     En resumen, serie muy recomendable llena de valores que no deberían perderse, con una historia sólida y personajes creíbles que se hacen querer. La segunda temporada llegará en la primavera de este año.

Puntuación: 4'5 (sobre 5)

Grandes momentos de la infancia. ¿Qué ha pasado con el tebeo?

11/01/2015

     Antes del auge del manga japonés en España y antes de que “cómic” ganara la batalla a “tebeo” muchos niños disfrutamos de estas historietas cargadas de humor en las que los protagonistas distaban mucho de ser torturados héroes salvadores de la humanidad. En algunos casos los personajes tenían características comunes con sus lectores y en otros, estaban caricaturizados, pero siempre cumplían su función, hacernos reír y pasar momentos inolvidables.

     A mí me tocó ser niña y adolescente a principios y mediados de los 90. No teníamos Internet ni teléfonos móviles y tampoco acceso a tanta diversidad y cantidad de literatura infantil y juvenil como ahora, especialmente si vivíamos en pueblos pequeños con una o dos papelerías, como era mi caso, pero jamás me faltó un tebeo que me alejara de las horas de tedio. Recuerdo especialmente aquellos veranos en los que el calor de la tarde nos obligaba a estar recogidos en casa. Mi rincón preferido era una butaca junto a la ventana. Allí me sentaba a leer mis tebeos y mis carcajadas resonaban en todo el salón. Aún hoy pienso con mucho cariño en esos buenos ratos y me da pena que buena parte de la infancia no sea capaz de vivir lo mismo. En un mundo tan tecnologizado como el que tenemos está claro que hemos avanzado en muchos aspectos, pero hemos retrocedido en otros.

     Ése es el motivo por el que quiero hacer mi particular homenaje a los tebeos que me ayudaron a ser la lectora que soy ahora. Si tenéis hijos, procurad que lean tebeos. Las horas tan felices que pasarán quedarán para siempre en su recuerdo y de mayores os lo agradecerán.

LOS QUE MÁS ME GUSTARON

ZIPI Y ZAPE

     Zipi y Zape son dos gemelos, uno rubio y otro moreno, hijos de don Pantuflo y doña Jaimita. Son forofos del fútbol, malos estudiantes y muy traviesos, aunque tienen buen corazón y en muchas ocasiones intentan hacer buenas obras, pero sin que ellos lo pretendan, éstas no suelen terminar bien. Tienen mala suerte los pobres y la mayoría de sus historietas concluyen con ellos castigados en el cuarto de los ratones o huyendo a todo correr de don Pantuflo, que los persigue con el sacude colchones para darles una buena tunda.

    Su mayor ambición es conseguir una bicicleta, y si alguna vez logran hacer algo bien, sus padres los obsequian con un vale por una pieza. Es, por tanto, un premio y no un regalo. Uno de sus enemigos es Peloto y también tienen que aguantar al empollón de su primo Sapientín.

     Con ellos me inicié en este mundillo y me lo pasé en grande con sus trastadas. Todas las historias que leí eran cortas. No sé si alguna vez llegaron a tener alguna larga. Fueron creados por José Escobar y han tenido series de dibujos animados y dos películas de imagen real. Con el tiempo se les intentó modernizar para que llegasen mejor a las generaciones más actuales, ya que Zipi y Zape jugaban con tirachinas y soñaban con una bicicleta, no con videojuegos, iPhones ni nada por el estilo, y tenían que esforzarse para conseguirla. Personalmente me parece un despropósito que se quisiera cambiar todo eso. Es como si se nos dijera que Orgullo y prejucio tiene que actualizarse porque se desarrolla en un contexto demasiado ajeno a nosotros. Los niños no son tontos y es bueno que aprendan a viajar en el tiempo y el espacio a través de la literatura y sean capaces de empatizar con esos seres del papel sin necesidad de convertir a estos en sus clones. 


MORTADELO Y FILEMÓN

     Estos son los grandes supervivientes del tebeo español. Mientras que Zipi y Zape, lamentablemente, se han hundido, Mortadelo y Filemón continúan siendo los reyes del humor.

     Cuando fui creciendo, las peripecias de los gemelos se me quedaron un poco cortas, así que me pasé a estos personajes de Francisco Ibáñez, que son los que me hicieron reír hasta dolerme la barriga.

   Mortadelo y Filemón son agentes de la T.I.A. (Técnicos de Investigación Aeroterráquea), una agencia secreta que combate la delincuencia y que está dirigida por el superintendente (también conocido como el Súper). Mortadelo es un maestro del disfraz y en muchas viñetas se nos presenta con trajes y formas imposibles. Filemón es el jefe y, supuestamente, el cerebro.

    La parodia y la comedia son flagrantes en cada página. A los dos agentes se les encomiendan misiones variopintas que les complican la vida y por las cuales terminan llevándose mamporros a tutiplén, especialmente Filemón. Las primeras historietas que me llegaron de ellos eran cortas, pero pronto empezaron a protagonizar aventuras más largas que ocupaban un tebeo casi entero.

     También han tenido sus dibujos animados y sus películas, pero nada puede igualar a los Mortadelo y Filemón del papel.


ASTÉRIX Y OBÉLIX

     A ellos llegué por casualidad. Una vez hube leído todo lo que había a mi alcance de Mortadelo y Filemón, tenía ganas de más, pero ante la imposibilidad de encontrar números nuevos, acudí a la biblioteca. Allí tenían una colección de volúmenes gordos que recopilaba más historias de los agentes de la T.I.A., pero no se prestaban. Al lado había otra colección exactamente igual, sólo que con las tapas de otro color, de Astérix y Obélix. Nunca entendí por qué esa sí se prestaba y la otra no.

     La cuestión es que para no aburrirme decidí empezar por el primer tomo y al final acabé enganchadísima a estos personajes. El guion es obra de René Goscinny y los dibujos son de Albert Uderzo, ambos franceses.

     Astérix y Obélix viven en una pequeña aldea gala alrededor del año 50 a.C. Gracias a la poción mágica que prepara el druida Panorámix los residentes en dicha aldea obtienen una fuerza sobrehumana que les permite resistir los intentos de conquista del poderoso Imperio Romano.

    Astérix es bajo y delgado, mientras que Obélix es alto y gordo. El primero suele mostrarse juicioso y astuto y el segundo, más ingenuo. Junto a ellos aparecen otros personajes geniales, como Asurancetúrix (el bardo), Edadepiédrix (el más anciano del poblado), Abraracúrcix (el jefe), Julio César y algunos centuriones romanos, Cleopatra, etcétera.

     Este tebeo contribuyó a solidificar los cimientos de mi interés por las culturas antiguas. No sólo me divertí muchísimo, sino que al mismo tiempo aprendía. No me parecía tan humorístico como Mortadelo y Filemón, pero la historia es más interesante. Su solidez narrativa lo acerca argumentalmente a la novela.

     Una vez más, las películas de imagen real no le llegan a la obra original ni a la suela de los zapatos. También existen filmes animados e incluso videojuegos.  

OTROS

EL BOTONES SACARINO

     Sacarino fue creado por Ibáñez. Trabaja como botones en un periódico, aunque le encargan tareas de todo tipo. Sin embargo, a él no le gusta mucho trabajar y constantemente busca escaquearse para dedicarse a otros pasatiempos. Algunos de sus descuidos provocan divertidos líos que acaban afectando al director (el Dire) y al presidente (el Presi).

     Al final, las meteduras de patas de este botones terminaron gustándome mucho. Lástima que sólo pude leer las pocas páginas que se le dedicaban en un par de números del Súper Humor (tebeo recopilatorio con las aventuras de distintos personajes) que me regalaron.  


ROQUITA

     Este tebeo creado por Gosset se desarrolla en época prehistórica, aunque con muchos anacronismos que refuerzan el tono humorístico. Los dibujos son muy sencillos. Roquita es una niña que vive con su madre, una araña y un perro y que odia con todas sus fuerzas la sopa de hueso. La trama gira básicamente en torno a las artimañas de Roquita para librarse de comer la dichosa sopa.

    De ella me compraron una revistilla porque no quedaba nada de mis personajes preferidos en la papelería. La cogí sin muchas ganas, aunque al final la disfruté, sólo que no me caló tanto como para repetir. Además, en algunos momentos Roquita me pareció un poco cruel con su madre.


 
ROMPETECHOS

     Éste es otro personaje de Ibáñez que también me hizo reír mucho. Se trata de un hombre bajito cuya principal característica es estar totalmente cegato. Eso unido a sus despistes lo conduce a confusiones y desastres hilarantes. Además de tener sus propios tebeos llegó a aparecer en algunos de Mortadelo y Filemón.

    Hay quien se ha quejado por creer que la historia de Rompetechos se burla de la miopía, pero esto me parece una tontería. El propio creador es miope. También yo lo soy y este personaje me encanta. Es sencillamente genial, y de vez en cuando no viene mal poner un poco de humor a cosas que pueden ser algo fastidiosas.


CARPANTA

     Carpanta es una creación de José Escobar. Este personaje lo tuvo difícil para sortear la censura en la España de posguerra, ya que aunque la historia estaba muy suavizada, no dejaba de reflejar las duras circunstancias que se daban en la época. Carpanta no tiene familia, vive bajo un puente y su principal empeño es encontrar algo para comer cada día. Sus aventuras cuentan todos sus trucos para conseguir comida, normalmente sin éxito. Como contrapunto de Carpanta aparece su amigo Protasio.

     Como ocurre con Zipi y Zape, hay que entenderlo en su contexto. Prueba de que no es necesario modernizar estos tebeos, como se ha querido hacer con los gemelos, es que la época en la que Carpanta llegó hasta mí no tenía nada que ver con el momento histórico del personaje y, sin embargo, fui capaz de disfrutarlo muchísimo siendo una niña. 


     Hay otros títulos en los que no profundicé tanto en mi infancia, aunque me hubiese gustado. Algunos de ellos son 13, Rue del Percebe; Doña Urraca; Pepe Gotera y Otilio; Anacleto, agente secreto; etcétera.

     En la actualidad los tebeos se venden mucho menos y el cómic americano y el manga han tomado el relevo. Algunos personajes han quedados relegados al olvido y la mayoría de sus historias están descatalogadas. ¿Habéis tenido u os gustaría tener alguna experiencia con los tebeos? ¿Creéis que los niños de ahora han perdido cosas importantes que teníamos las generaciones de antaño?