Salvemos la Venta de los Gatos

07/07/2014

     Hace ya un tiempo os hablé en una entrada sobre la Venta de los Gatos, un lugar estrechamente relacionado con Gustavo Adolfo Bécquer. En Sevilla, una ciudad que no ha cuidado su patrimonio arquitectónico, esta pequeña y destartalada construcción permanece en pie contra todo pronóstico, pero es inevitable pensar que su fin se va acercando cada vez más rápido.

     En ella Gustavo situó una de sus narraciones más bellas. Nos habló de los cambios que vivió el lugar, de la alegría que emanaba en un principio y de cómo poco a poco fue cayendo en desgracia. Seguramente no podría ni imaginarse cómo perviviría durante tanto tiempo, ya no rodeada de campo, sino de múltiples edificios, olvidada e incluso despreciada. Algunas voces se han alzado pidiendo su derribo, aunque éste fuera otro varapalo más para Sevilla. ¿Qué más da que sea uno de los pocos lugares que queden aquí en los que los ojos del autor se posaron? ¿Qué importa que su mano lo llevara al papel para que generaciones venideras pudiéramos saber cómo era en su época ese pedacito de historia que nos queda? 

     Hay gente que parece no ser consciente de su importancia, aunque en una sociedad en la que prima la superficialidad y el materialismo no me sorprende que muchos no vean en la venta más que un estorbo, una casita inútil y fea.


     Incluso las autoridades políticas del lugar se han olvidado de ella. No le otorgan importancia alguna. Sin embargo, algunos aún saben ver más allá, miran con unos ojos más unidos al corazón y la mente que a los intereses económicos y estéticos. Por eso, en Charge.org se ha abierto una petición para apelar a todas esas personas que tienen sensibilidad artística y apego por la historia y las letras. Es un intento desesperado para salvar esta venta. Quizás aún podamos conseguirlo. No importa de qué lugar seamos, porque la Literatura, como todas las artes, es universal. Os dejo el enlace por si tenéis a bien firmar:


Sin noticias de Gurb

06/07/2014

     Esta novela se publicó originalmente por entregas en el diario El País en 1990. No fue hasta el año siguiente cuando se recogió por primera vez en forma de libro. Hoy podemos encontrarla en librerías editada por Seix Barral a un precio de 9`95 euros. Consta de 192 páginas.

¿De qué va?:

     Dos alienígenas llegan a la Tierra en un viaje de reconocimiento para estudiar la conducta humana. Sin embargo, uno de ellos, Gurb, usando su capacidad para adoptar la apariencia deseada, se transforma en la famosa cantante Marta Sánchez. Tras ello, desaparece en Barcelona sin dejar rastro. Su compañero sale en su busca y se ve envuelto en multitud de situaciones disparatadas y divertidas que constituyen el eje de la narración.


Qué opino yo? (Sin destripes): 

     Seguramente a todos os ha pasado alguna vez lo mismo que a mí, que a pesar de tener un libro entre manos, al pasar la vista por la estantería os ha apetecido otro quizás más adecuado para ese momento.

     Sin noticias de Gurb es una obra que ya había leído previamente. De hecho, ésta es la tercera vez que lo hago, pero necesitaba algo ligero, divertido, que fuera literatura de pura evasión. Eso es exactamente lo que ofrece este libro.

     Recuerdo que las dos primeras veces que lo disfruté me reí mucho con él, pero no sabía si ahora, tantos años después, sucedería lo mismo. Tras haber terminado, puedo decir que casi. He vuelto a reírme, aunque menos que antes (seguramente porque el factor sorpresa ya no existe) y no con los mismos pasajes.

     Mendoza nos ofrece un texto lleno de humor absurdo, pero no exento de inteligencia, aunque hay que reconocer que a veces busca la risa fácil y cae en tópicos escatológicos. La ironía está presente y, usada hábilmente, le sirve al autor para crear una sátira que nos lleva hasta la Barcelona preolímpica y en la que pone de manifiesto los defectos de la sociedad y de las costumbres urbanistas del momento, que no se alejan mucho de los actuales. 


«La diferencia fundamental entre los ricos y los pobres parece ser ésta: que los ricos, allí donde van, no pagan, por más que adquieran o consuman lo que se les antoje. Los pobres, en cambio, pagan hasta por sudar».



     Hay muchas maneras de hacer esto, y para incidir en el tono cómico y burlesco que el escritor imprime a la narración, escoge no ya a un extranjero que pueda sentirse desorientado en un país extraño, sino nada menos que a un extraterrestre. Como podemos deducir del título, no se trata de Gurb, ya que éste se pasa casi todo el libro desaparecido, sino de su compañero. Es el protagonista quien cuenta la historia en primera persona, y lo hace en forma de diario.

     De este modo tenemos dieciséis capítulos, cada uno correspondiente a un día que pasa en la Tierra. En ellos, el alienígena cuenta qué hace, qué encuentra o a quién conoce, indicando las horas a las que sucede cada cosa. Aunque él cree que posee unos conocimientos básicos para la estancia en nuestro planeta, la realidad es otra, y sus meteduras de pata (que él no considera como tales) provocan más de una carcajada.

     Uno de los aspectos positivos de este libro es que es muy fácil de leer, lo que lo hace apto para para personas que, por algún motivo (incomprensible para mí), consideren la literatura algo pesado o aburrido. El lenguaje que emplea Mendoza es muy sencillo, con un estilo coloquial, e incluso en ocasiones rozando lo vulgar. Los párrafos son cortos, al igual que los capítulos.

     Sin embargo, no lo recomiendo a aquellos que no disfruten con este tipo de humor, ya que es una obra enfocada simplemente a que el lector se lo pase bien a través de lo disparatado de las situaciones, y no tiene una gran historia o una intriga que nos obligue a seguir leyendo página tras página.

    Eso sí, si soléis divertiros con el humor absurdo, es preferible que no lo leáis en público, porque será inevitable que la gente os mire con cara rara cuando os vean reír a gusto.

Puntuación: 3 (sobre 5)

Maléfica

24/06/2014


                 Título original: Maleficent                                           Género: Fantasía
                 País: EE.UU.                                                                 Año de estreno: 2014
                 Productora: Walt Disney Pictures                                   Duración: 97' aprox.




¿De qué va?:

Es la historia jamás contada de Maléfica, la villana más querida de Disney, la mala de Sleeping Beauty (La Bella Durmiente). La película relata los acontecimientos que endurecieron su corazón y la llevaron a lanzar una maldición sobre la pequeña Aurora. (FILMAFFINITY).


¿Qué opino yo? (Sin destripes):

     Desde que se anunció que se haría una película de Maléfica supe que la iba a ver, pero al mismo tiempo tenía miedo por lo que podrían hacerle a la historia de 1959. Lamentablemente, mis peores temores se han confirmado

    He dudado mucho sobre si hacer o no esta reseña, porque los cambios introducidos me han sentado tan mal que preferiría olvidarme pronto de esta versión, pero he encontrado muchas críticas positivas en la red y he creído conveniente aportar un punto de vista distinto.

    Maléfica es un claro ejemplo de cómo destrozar un clásico. No puedo entrar en detalles para no fastidiar a quien todavía no haya tenido oportunidad de verla, así que trataré de exponer mi opinión sin desvelar nada importante, aunque en esta ocasión es realmente difícil.

 

    Al principio creí que la cinta nos contaría los hechos por todos conocidos desde el punto de vista de la mala, pero no es así en realidad, sino que los elementos más básicos sobre los que se sustentaba la anterior versión de Disney quedan completamente desmontados y pisoteados. No pueden combinarse los dos filmes, es imposible considerarlos complementarios, puesto que se oponen en cuestiones fundamentales. Incluso al final se nos dice explícitamente que la historia no es como nos la habían contado.
   

    ¿Qué pretende Disney con esto? ¿Tirar por tierra una de sus mejores obras?

   La Bella Durmiente es la película de mi infancia. No sé la cantidad de veces que mi padre tuvo que ir al videoclub a alquilármela. No me cansaba nunca de ella, y todavía hoy en día creo que es la que más veces he visto en mi vida (quizás junto a Regreso al futuro). Por eso puedo decir, literalmente, que Maléfica me ha dejado mal.

    No comprendo por qué Disney tiene que modernizar sus clásicos. Son clásicos por algo y es mejor dejarlos en paz. Tampoco entiendo el problema que muchos parecen tener con el príncipe azul de los cuentos de hadas. Estoy cansada de oír que estos cuentos pueden ser nocivos para las mentes infantiles por inculcarles una idea falsa, ya que los príncipes azules no existen. ¿Qué pasa, que las hadas sí? ¿Y los muñecos de nieve que hablan, como en Frozen



    Aquí, Felipe (para mí no es Phillip) apenas aparece, y es un muchachito adolescente más cercano a un ídolo del pop actual que al príncipe que podríamos esperar. Parece tener la misma edad que Aurora, aunque en la versión clásica se viera que es unos años mayor.

    Ella no es que diera mucho de sí en la película canónica, pero veíamos que era bondadosa, dulce, soñadora, amante de la naturaleza, que prefería el amor a la Corona y que colaboraba en las tareas del hogar. En Maléfica parece estar bajo los efectos de alguna sustancia psicotrópica, es la señorita sonrisas y prácticamente todo su diálogo se reduce a “hada madrina”, "qué bonito”, “qué ilusión” y poco más. En serio, no sé qué le pasa.

    Las hadas, Flora, Fauna y Primavera, son ahora Clavelina, Fronda y Violeta. Quedan degradadas a tres mujercillas estúpidas completamente ineptas hasta para la misión que, incomprensiblemente, se les ha encomendado. No tienen ningún carisma y son completamente ridículas

 

    Lo único positivo es la actuación de Angelina Jolie, que está caracterizada a la perfección.

     Desde el punto de vista técnico, los efectos especiales están lo suficientemente bien, y la banda sonora es olvidable.

     Incongruencias hay varias. La primera que vemos, y esto no es spoiler porque se sabe desde el primer minuto, es el propio nombre de Maléfica. No tiene ningún sentido que, dada su personalidad inicial, se llame así, pero claro, la cuestión era rehacer una historia que no lo necesitaba y llenar las salas (y el bolsillo), aunque sea un despropósito. 

 
    No sé si habrá alguien que considere esta cinta transgresora, pero al fin y al cabo no deja de tirar de tópicos: el despecho femenino, el ansia de poder… y la princesa sigue necesitando que la rescaten.



Puntuación: 1 (sobre 5)

Malas noticias sobre A place to call home

16/06/2014

     Llevo unos días en que estoy gafada. Parece mentira, pero después de engancharme a una serie buenísima que merece la pena y tras hacerle una reseña con todo el entusiasmo posible, me vengo a enterar apenas pasadas unas horas de la publicación de la crítica que la cadena ha decidido no renovarla para una tercera temporada. Lo peor es que parece que, según el rumbo que están tomando los actuales episodios en emisión, la segunda temporada no tendrá un final cerrado.

     No soy la única que se ha llevado las manos a la cabeza con la noticia. Muchos fans no conciben cómo una serie de esta calidad va a ser retirada de la parrilla, con la peor excusa que he visto en mi vida, que sólo la siguen personas mayores de 55 años, lo cual es totalmente falso.

     Pero no todo está perdido, y si esta producción os llama la atención, podéis dar vuestro apoyo para que continúen rodándola y le den un final digno. Os dejo el enlace (porfa, firmad):

A place to call home (temporada 1)

16/06/2014


                        Estreno: 2013                                                             Género: Drama
                        Cadena: Seven Network                                           Episodios: 13
                                                     Duración por episodio: 45' aprox.

 
¿De qué va?:

     En 1953, después de pasar muchos años alejada de su tierra natal, Sarah Adams se embarca rumbo a su hogar por motivos personales. Durante la travesía conoce a la familia Bligh y entabla relación con ellos tras tener que ejercer su trabajo como enfermera con la matriarca, Elizabeth. Sin desearlo, Sarah es testigo de un hecho que el buen nombre de los Bligh exige mantener en el más absoluto secreto. Esto, sumado al cuidado con que Sarah oculta su propio pasado, provoca en Elizabeth un total rechazo hacia ella. Sin embargo, su hijo, George, y su médico, Jack, no piensan de la misma manera.



¿Qué opino yo? (Sin destripes):

     No tenía previsto hacer esta reseña para hoy; de hecho, tenía medio preparada la crítica de Maléfica (que ya adelanto que no me ha gustado nada), pero me he quedado tan encantada con esta serie que he preferido darle prioridad. Vaya, que tengo ganas de compartir con vosotros lo mucho que me ha enganchado.

     Con todas las producciones que he abandonado y las que están de descanso, me había quedado sin nada que ver. No es que tenga mucho tiempo ahora mismo, pero siempre disfruto regalándome algunos momentos de relax a través de las series, el cine o la lectura.


     Así, buscando algo que me pudiese entretener, encontré este título, del que nunca había oído hablar. El argumento me atrapó, por lo que le di una oportunidad. Es la primera serie australiana que veo, y creo que no será la última. Está tan cuidada en todos los aspectos que es difícil que no guste a todos los seguidores de las historias de época (aunque aquí estamos ya en los años 50). Pero no sólo está enfocada a los amantes de ese tipo de producciones, sino a cualquier espectador que disfrute con un buen melodrama.

     El contexto histórico es el primer punto que me pareció interesante a la hora de empezar a verla: los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Eso deja adivinar que los protagonistas, o algunos de ellos, estarán afectados por las consecuencias lógicas de un desastre de esa magnitud. Efectivamente, todos tienen su carga psicológica, algunos a causa de la guerra y otros, por diferentes motivos. Me ha impresionado lo mucho que se ha cuidado a cada personaje. Absolutamente todos tienen sus conflictos, sus demonios internos y su manera de lidiar con ellos, a veces equivocándose, a veces negándolos y a veces tratando de escapar de sí mismos. Inclusos los que podríamos decir que son malos no lo son porque sí; tienen sus motivaciones para hacer lo que hacen.


     Sarah, la protagonista principal, es ya una mujer madura, muy fuerte, inteligente y que sabe buscarse la vida por sí misma. Es obvio que guarda algo que no quiere que nadie sepa. Su papel es fabuloso: no tiene nada que ver con una damisela en apuros que necesite ser rescatada. Por supuesto, no es perfecta, y hay quien intenta hacerle la vida
imposible, pero no es de las que se dejan abatir. Es luchadora y tenaz, aunque con un enorme peso en su corazón. La verdad sea dicha, prácticamente todas las mujeres que aparecen en esta serie son muy fuertes.

     Algo que también me ha encantado es que los protagonistas leen. A Sarah la vemos, por ejemplo, con una obra de García Lorca, aunque la más lectora es Anna, una joven que también esconde algo. Ella aparece con un ejemplar de El amante de Lady Chatterley y haciendo mención a Jane Eyre.


    La trama aborda temas muy delicados, como las secuelas psicológicas por la guerra, las relaciones entre clases, las diferencias religiosas, el maltrato a la mujer y la dependencia hacia el maltratador y la homosexualidad. Este último tema está expuesto con mucho cuidado y creo que es imposible que alguien pueda ofenderse. Más bien al contrario. Es difícil ver lo que sucede sin comprender el daño que pueden causar el sometimiento a algunas convenciones sociales, el miedo a estar estigmatizado y el dolor de tener que rechazarse a sí mismo. Algunas escenas finales ponen los vellos de punta. Todo está tan bien enfocado que lo que importa no es sólo esa persona en sí misma, sino todos y cada uno de los que la rodean, porque es algo que afecta de muy distinta manera a su entorno.


     Ése es sólo un tema de los muchos que se ponen sobre la mesa, porque, como digo, cada personaje tiene sus conflictos, a veces en relación con los de otros y a veces de forma aislada.

     El contexto espacial es algo que también quiero destacar. Prácticamente toda la historia se desarrolla en tierras australianas, concretamente en un pueblo denominado Inverness. Es un lugar en el que los cotilleos están a la orden del día, todo el mundo se conoce y, por tanto, los misterios que deben permanecer ocultos exigen un gran esfuerzo por parte de quienes los poseen. En cierta forma no deja de recordarme a otras poblaciones famosas (aunque ficticias) vistas en televisión, como Stars Hollow (Las chicas Gilmore) y Bluebell (Doctora en Alabama).

     Aunque no soy una experta, ni mucho menos, en la moda y la ambientación de los años 50, creo que las casas, el mobiliario, los coches, el vestuario y los peinados nos introducen por completo en esa época. El guion mismo es impecable.
 

     En suma, se trata de una producción seria con elementos melodramáticos, pero que no cae en la exageración o el patetismo huero. Es un reflejo de los modos de vida de personas de distinta clase y condición atrapadas en unas determinadas circunstancias a las que deben hacer frente en una época y un lugar que no perdonan ciertas cuestiones. Los protagonistas son creíbles, redondos, realistas, y todos tienen algo que contar, alguna lucha que librar.

     Éste ha sido mi segundo gran descubrimiento televisivo del año, así que os animo a darle una oportunidad. Y por si con todo lo dicho no os he convencido, os dejo un vídeo para que os hagáis una idea mejor de cómo es:



Puntuación: 4'5 (sobre 5)