Grandes momentos de la infancia. ¿Qué ha pasado con el tebeo?

11/01/2015

     Antes del auge del manga japonés en España y antes de que “cómic” ganara la batalla a “tebeo” muchos niños disfrutamos de estas historietas cargadas de humor en las que los protagonistas distaban mucho de ser torturados héroes salvadores de la humanidad. En algunos casos los personajes tenían características comunes con sus lectores y en otros, estaban caricaturizados, pero siempre cumplían su función, hacernos reír y pasar momentos inolvidables.

     A mí me tocó ser niña y adolescente a principios y mediados de los 90. No teníamos Internet ni teléfonos móviles y tampoco acceso a tanta diversidad y cantidad de literatura infantil y juvenil como ahora, especialmente si vivíamos en pueblos pequeños con una o dos papelerías, como era mi caso, pero jamás me faltó un tebeo que me alejara de las horas de tedio. Recuerdo especialmente aquellos veranos en los que el calor de la tarde nos obligaba a estar recogidos en casa. Mi rincón preferido era una butaca junto a la ventana. Allí me sentaba a leer mis tebeos y mis carcajadas resonaban en todo el salón. Aún hoy pienso con mucho cariño en esos buenos ratos y me da pena que buena parte de la infancia no sea capaz de vivir lo mismo. En un mundo tan tecnologizado como el que tenemos está claro que hemos avanzado en muchos aspectos, pero hemos retrocedido en otros.

     Ése es el motivo por el que quiero hacer mi particular homenaje a los tebeos que me ayudaron a ser la lectora que soy ahora. Si tenéis hijos, procurad que lean tebeos. Las horas tan felices que pasarán quedarán para siempre en su recuerdo y de mayores os lo agradecerán.

LOS QUE MÁS ME GUSTARON

ZIPI Y ZAPE

     Zipi y Zape son dos gemelos, uno rubio y otro moreno, hijos de don Pantuflo y doña Jaimita. Son forofos del fútbol, malos estudiantes y muy traviesos, aunque tienen buen corazón y en muchas ocasiones intentan hacer buenas obras, pero sin que ellos lo pretendan, éstas no suelen terminar bien. Tienen mala suerte los pobres y la mayoría de sus historietas concluyen con ellos castigados en el cuarto de los ratones o huyendo a todo correr de don Pantuflo, que los persigue con el sacude colchones para darles una buena tunda.

    Su mayor ambición es conseguir una bicicleta, y si alguna vez logran hacer algo bien, sus padres los obsequian con un vale por una pieza. Es, por tanto, un premio y no un regalo. Uno de sus enemigos es Peloto y también tienen que aguantar al empollón de su primo Sapientín.

     Con ellos me inicié en este mundillo y me lo pasé en grande con sus trastadas. Todas las historias que leí eran cortas. No sé si alguna vez llegaron a tener alguna larga. Fueron creados por José Escobar y han tenido series de dibujos animados y dos películas de imagen real. Con el tiempo se les intentó modernizar para que llegasen mejor a las generaciones más actuales, ya que Zipi y Zape jugaban con tirachinas y soñaban con una bicicleta, no con videojuegos, iPhones ni nada por el estilo, y tenían que esforzarse para conseguirla. Personalmente me parece un despropósito que se quisiera cambiar todo eso. Es como si se nos dijera que Orgullo y prejucio tiene que actualizarse porque se desarrolla en un contexto demasiado ajeno a nosotros. Los niños no son tontos y es bueno que aprendan a viajar en el tiempo y el espacio a través de la literatura y sean capaces de empatizar con esos seres del papel sin necesidad de convertir a estos en sus clones. 


MORTADELO Y FILEMÓN

     Estos son los grandes supervivientes del tebeo español. Mientras que Zipi y Zape, lamentablemente, se han hundido, Mortadelo y Filemón continúan siendo los reyes del humor.

     Cuando fui creciendo, las peripecias de los gemelos se me quedaron un poco cortas, así que me pasé a estos personajes de Francisco Ibáñez, que son los que me hicieron reír hasta dolerme la barriga.

   Mortadelo y Filemón son agentes de la T.I.A. (Técnicos de Investigación Aeroterráquea), una agencia secreta que combate la delincuencia y que está dirigida por el superintendente (también conocido como el Súper). Mortadelo es un maestro del disfraz y en muchas viñetas se nos presenta con trajes y formas imposibles. Filemón es el jefe y, supuestamente, el cerebro.

    La parodia y la comedia son flagrantes en cada página. A los dos agentes se les encomiendan misiones variopintas que les complican la vida y por las cuales terminan llevándose mamporros a tutiplén, especialmente Filemón. Las primeras historietas que me llegaron de ellos eran cortas, pero pronto empezaron a protagonizar aventuras más largas que ocupaban un tebeo casi entero.

     También han tenido sus dibujos animados y sus películas, pero nada puede igualar a los Mortadelo y Filemón del papel.


ASTÉRIX Y OBÉLIX

     A ellos llegué por casualidad. Una vez hube leído todo lo que había a mi alcance de Mortadelo y Filemón, tenía ganas de más, pero ante la imposibilidad de encontrar números nuevos, acudí a la biblioteca. Allí tenían una colección de volúmenes gordos que recopilaba más historias de los agentes de la T.I.A., pero no se prestaban. Al lado había otra colección exactamente igual, sólo que con las tapas de otro color, de Astérix y Obélix. Nunca entendí por qué esa sí se prestaba y la otra no.

     La cuestión es que para no aburrirme decidí empezar por el primer tomo y al final acabé enganchadísima a estos personajes. El guion es obra de René Goscinny y los dibujos son de Albert Uderzo, ambos franceses.

     Astérix y Obélix viven en una pequeña aldea gala alrededor del año 50 a.C. Gracias a la poción mágica que prepara el druida Panorámix los residentes en dicha aldea obtienen una fuerza sobrehumana que les permite resistir los intentos de conquista del poderoso Imperio Romano.

    Astérix es bajo y delgado, mientras que Obélix es alto y gordo. El primero suele mostrarse juicioso y astuto y el segundo, más ingenuo. Junto a ellos aparecen otros personajes geniales, como Asurancetúrix (el bardo), Edadepiédrix (el más anciano del poblado), Abraracúrcix (el jefe), Julio César y algunos centuriones romanos, Cleopatra, etcétera.

     Este tebeo contribuyó a solidificar los cimientos de mi interés por las culturas antiguas. No sólo me divertí muchísimo, sino que al mismo tiempo aprendía. No me parecía tan humorístico como Mortadelo y Filemón, pero la historia es más interesante. Su solidez narrativa lo acerca argumentalmente a la novela.

     Una vez más, las películas de imagen real no le llegan a la obra original ni a la suela de los zapatos. También existen filmes animados e incluso videojuegos.  

OTROS

EL BOTONES SACARINO

     Sacarino fue creado por Ibáñez. Trabaja como botones en un periódico, aunque le encargan tareas de todo tipo. Sin embargo, a él no le gusta mucho trabajar y constantemente busca escaquearse para dedicarse a otros pasatiempos. Algunos de sus descuidos provocan divertidos líos que acaban afectando al director (el Dire) y al presidente (el Presi).

     Al final, las meteduras de patas de este botones terminaron gustándome mucho. Lástima que sólo pude leer las pocas páginas que se le dedicaban en un par de números del Súper Humor (tebeo recopilatorio con las aventuras de distintos personajes) que me regalaron.  


ROQUITA

     Este tebeo creado por Gosset se desarrolla en época prehistórica, aunque con muchos anacronismos que refuerzan el tono humorístico. Los dibujos son muy sencillos. Roquita es una niña que vive con su madre, una araña y un perro y que odia con todas sus fuerzas la sopa de hueso. La trama gira básicamente en torno a las artimañas de Roquita para librarse de comer la dichosa sopa.

    De ella me compraron una revistilla porque no quedaba nada de mis personajes preferidos en la papelería. La cogí sin muchas ganas, aunque al final la disfruté, sólo que no me caló tanto como para repetir. Además, en algunos momentos Roquita me pareció un poco cruel con su madre.


 
ROMPETECHOS

     Éste es otro personaje de Ibáñez que también me hizo reír mucho. Se trata de un hombre bajito cuya principal característica es estar totalmente cegato. Eso unido a sus despistes lo conduce a confusiones y desastres hilarantes. Además de tener sus propios tebeos llegó a aparecer en algunos de Mortadelo y Filemón.

    Hay quien se ha quejado por creer que la historia de Rompetechos se burla de la miopía, pero esto me parece una tontería. El propio creador es miope. También yo lo soy y este personaje me encanta. Es sencillamente genial, y de vez en cuando no viene mal poner un poco de humor a cosas que pueden ser algo fastidiosas.


CARPANTA

     Carpanta es una creación de José Escobar. Este personaje lo tuvo difícil para sortear la censura en la España de posguerra, ya que aunque la historia estaba muy suavizada, no dejaba de reflejar las duras circunstancias que se daban en la época. Carpanta no tiene familia, vive bajo un puente y su principal empeño es encontrar algo para comer cada día. Sus aventuras cuentan todos sus trucos para conseguir comida, normalmente sin éxito. Como contrapunto de Carpanta aparece su amigo Protasio.

     Como ocurre con Zipi y Zape, hay que entenderlo en su contexto. Prueba de que no es necesario modernizar estos tebeos, como se ha querido hacer con los gemelos, es que la época en la que Carpanta llegó hasta mí no tenía nada que ver con el momento histórico del personaje y, sin embargo, fui capaz de disfrutarlo muchísimo siendo una niña. 


     Hay otros títulos en los que no profundicé tanto en mi infancia, aunque me hubiese gustado. Algunos de ellos son 13, Rue del Percebe; Doña Urraca; Pepe Gotera y Otilio; Anacleto, agente secreto; etcétera.

     En la actualidad los tebeos se venden mucho menos y el cómic americano y el manga han tomado el relevo. Algunos personajes han quedados relegados al olvido y la mayoría de sus historias están descatalogadas. ¿Habéis tenido u os gustaría tener alguna experiencia con los tebeos? ¿Creéis que los niños de ahora han perdido cosas importantes que teníamos las generaciones de antaño?

36 comentarios:

  1. La verdad es que he pasado infinidad de tardes de invierno pegado a mis "Super Humor" puesto que la lluvia hacia imposible salir a jugar, y añoro mucho las historietas de estos personajes que tantas carcajadas me arrancaron y aun siguen arrancando cada vez que los ojeo. Me parece una lastima que se pierdan en el olvido grandes dibujantes y sus historias por desconocimiento de las nuevas generaciones, supongo que la moda "retro" ayudaría algo en favor de estas pequeñas joyas. Podría citar incluso algunas mas como Super Lopez, pero entonces esto se haría eterno si unos y otros recordamos las que nos marcaron. Me encanta tu entrada y como siempre es una alegria leerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto, me he dejado atrás Superlópez. Sé que he leído algunas historietas suyas, pero no lo recuerdo muy bien.
      Si es que hay para todos los gustos. Las nuevas generaciones no saben lo que se están perdiendo.
      Muchas gracias por tu comentario.

      Eliminar
  2. Wow! Que recuerdos! Con todos ellos aprendí a leer; Zipi y Zape, los agentes de la Tia, Rompetechos, Sacarino, Carpanta y muchos más... la editorial OLÉ me hizo mucho bien durante toda mi infancia jajaja

    Gracias por la etrada, me ha encantado. Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro de haberte traído tan buenos recuerdos. La colección Olé era de lo mejor. Siempre me solían comprar los tebeos de esa colección, y alguna que otra vez también cayó un Súper Humor, pero menos.
      Un besote.

      Eliminar
  3. Zipi y Zape no me caían demasiado bien, pero me has hecho recordar mi niñez. Gracias. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí me encantaban cuando empecé a leer tebeos, aunque luego los cambié por Mortadelo y Filemón. De todas formas, siempre me cayeron muy bien, pero no los querría de vecinos.
      Besos.

      Eliminar
  4. Que buenos recuerdos me ha traído esta entrada. Muchas gracias.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra ver que somos muchos los que compartimos estos gustos en la infancia. Ojalá los niños de ahora pudiesen vivir lo mismo.
      Besos.

      Eliminar
  5. Ay Seri, pues estoy de totalmente de acuerdo contigo. A mi nunca me interesaron los tebeos ni los cómics, pero siempre andaba con un libro bajo el brazo, leyendo por los rincones de mi casa. A menudo pienso que los niños de hoy en día están demasiado tecnologizados y demasiado pronto y que desde luego, no van a disfrutar/apreciar una buena historieta ni una buena novela como lo hacemos nosotros. Será cuestión de ir educando a las nuevas generaciones, aunque lo veo complicado porque las consolas y tablets parecen ser mucho más atractivas y la presión social es enorme.
    ¡Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me da bastante pena pensar en todo lo que se están perdiendo las nuevas generaciones. Lo que hacemos de pequeños tiene mucho que ver con lo que somos de mayores. Que hayan salido nuevas diversiones no es motivo para relegar las antiguas, que muchas veces son incluso mejores.
      Mucho tiene que cambiar la educación actual, especialmente en casa y en la sociedad en general, para restaurar determinados valores y costumbres.
      Estoy totalmente de acuerdo contigo.
      Besos.

      Eliminar
  6. Hemos crecido leyendo los mismos tebeos :) Yo añado a la lista los de Esther y su mundo de Purita Campos.
    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esos me los perdí. He leído opiniones muy buenas de la historia de Esther. Ojalá la hubiese descubierto por aquel entonces.
      Besos.

      Eliminar
  7. Claro que me acuerdo de estos tebeos, ¡ nos lo pasábamos pipa con ellos!. Y eso que mi niñez transcurrió entre los años 60 y 70. ¡Ay, que tiempos aquellos!. Bonito entrada homenaje al tebeo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Éstas sí que eran diversiones sanas. Hay cosas que nunca deberían perderse.
      Besos.

      Eliminar
  8. A mi también me gustaban mucho esas historietas! sobre todo Roquita

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Creía que nadie iba a conocer a Roquita! Me alegra ver que no es un personaje tan olvidado.
      Besos.

      Eliminar
  9. Esta es mi entrada perfecta!! Lo que me pueden gustar los tebeos y lo mucho que me río con ellos!! ay Rompetechos y Mortadelo y Filemón y bueno todos!! Me sigo riendo a carcajadas con ellos y los momentazos que tienen. Me gusta también un montón La Panda, 13 rue del Percebe, Cinco amiguetes,...

    Vamos es que son parte de mi vida lectora total!! Tengo un montón de Super Humor heredados de mi hermano y siempre ando leyéndolos porque me divierto con ellos cantidad y por supuesto también Asterix y Obelix, qué grandes! Cuando van a Bretaña es buenísimo jajajajaj

    Hace tiempo en un premio de blogs preguntaban qué libros recomendarías para empezar a leer y yo decía justo que los tebeos es una opción genial para que empiece a picar el gusanillo.

    Una entrada genial, me ha encantado!! Besines!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo muchas veces he pensado en volver a leer alguno, pero todavía no me he animado. Siempre se me cruzan otras lecturas y no sé si ahora sentiría lo mismo leyendo tebeos. Creo que cuando por fin me decida será con Mortadelo y Filemón, que es una apuesta segura.
      Besos.

      Eliminar
  10. Yo me moría de risa con Mortadelo y Filemón. Tenía los Super Magos del humor, y me encantaban :)
    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo igual, con ellos me he reído lo que no está escrito. Qué tardes más buenas me hicieron pasar.
      Besos.

      Eliminar
  11. Yo leí muchos Mortadelos y los de Astérix, con los demñas que mencionas no llegué a conectar. Un besote!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que los de Mortadelo y Astérix son los mejores. Creo que hoy por hoy son los que me podrían seguir gustando si volviera a ellos.
      Besos.

      Eliminar
  12. Yo era muy de Astérix y Tintín, pero Mortadelo y Filemón me caían fatal... Los demás que presentas nunca los leí. 1beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tintín nunca lo he leído. Creo que es de los pocos que no me llamaban la atención.
      Un besote.

      Eliminar
  13. ¡Hola! De pequeña devoraba Mortadelo y Filemón :3 Y Rompetechos... ¡Ay, lo que me tengo reído con ellos! También me encantaba la 13 rue del Percebe, y Zipi y Zape, aunque no los he leído tanto.
    Los últimos tebeos (no sé porqué, pero me gusta más la palabra tebeo que el españolizado "cómic") que me leí fueron de Astérix y Obélix, algo de Mafalda y Persépolis, de Marjane Satrapi... Hace mucho que no leo nada de esto... Quizás lo retome en algún momento de este año.
    Besos y me quedo por aquí ^ ^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola, Chincla! ¡Bienvenida! Cuánto bien han hecho los tebeos. Las horas tan buenísimas que nos han hecho pasar a muchos son inolvidables.
      Yo también prefiero la palabra "tebeo", más nuestra, que procede de una revista española llamada TBO. Al final se ha impuesto cómic; ya sabes que el inglés gana cada día más fuerza. Qué le vamos a hacer.
      Besos.

      Eliminar
  14. ¡Hola! :)

    He visto que me sigues, así que muchas gracias :)

    Me ha encantado esta entrada :D
    Soy fan incondicional de "Zipi y Zape" y "Ásterix y Óbelix", y "Mafalda" me vuelve loca. "Mortadelo y Filemón" no me hacen tanta gracia.

    Me ha gustado mucho cómo has explicado un poco de cada tebeo, porque algunos no los conocía, ni quién los había inventado.

    Y sí, creo que con tanta tecnología los niños están perdiendo un pelín del encanto de la infancia y entrando demasiado pronto en la adolescencia. No sé, tener WhastApp con nueve años...

    ¡Un beso! :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No se merecen ;-)
      Mafalda es uno que me perdí. Ahora de mayor he leído alguna viñeta y no sé si de niña me hubiese gustado mucho.
      Lo de la tecnología da para conversaciones muy interesantes. Ya se están haciendo estudios sobre cómo afectan los móviles a la salud de los niños. Hay cada cosa que no se nos cuenta con detalle...
      Besos.

      Eliminar
  15. Me has tocado la fibra: Tebeos. Cuantas tardes de sábado he pasado en el sofá leyéndolos. No quito ni una coma a todo lo que has dicho, ni la pongo tampoco; creo que has "clavado" lo que supusieron estas lecturas para miles de niños que nos divertíamos viendo cómo Rompetechos saludaba a una farola, o los disfraces de Mortadelo. Qué grandes. Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguramente si se les dieran tebeos a los niños e ahora, de adultos seguirían siendo lectores, al menos muchos de ellos. Hay cosas que no deberían perderse.
      Besos.

      Eliminar
  16. Además de los que mencionas, yo también leía a Tintín.
    Mafalda la descubrí más tarde, y ahora me declaro fan incondicional suya.
    Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A Tintín lo conocí algo después y no sé por qué nunca me cayó bien, pero si tiene tantos admiradores, será por algo.
      Besos.

      Eliminar
  17. Asterix y Obelix y Mortadelo y Filemón son, a día de hoy, cómics a los que no puedo resistirme.....
    También me gusta muchísimo 13 rue del percebe más que, por ejemplo, el botones sacarino

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los dos primeros que comentas son también mis favoritos, pero creo que hoy por hoy me quedaría con las historias de Astérix.
      De 13, Rue del Percebe no pude leer prácticamente nada. Ahora me da pena no haberlo hecho, pero lo mismo un día me animo y me pillo algún tebeo de esos.

      Eliminar
  18. ¡Hola!

    Nunca he sido muy de tebeos, pero sí recuerdo que de pequeña me gustaba leerlos cuando visitaba la biblioteca :) Quizá debería recuperar esa costumbre.

    ¡Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como se suele decir, nunca es tarde si la dicha es buena. Yo a lo mejor un día de estos me pongo a leer tebeos otra vez, a ver qué me parecen tantos años después.
      Besos.

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...