Se vende la Venta de los Gatos

24/01/2014

    Una de las cosas que más me gustan de tener un blog es que éste puede ser visitado por personas de lugares muy distintos y distantes del planeta. Mi deseo es que quien pase por aquí se sienta cómodo; por eso, como esta noticia se centra en un pequeño punto de la Tierra, permitidme que explique qué es la Venta de los Gatos y por qué esto puede interesar a todo aquel que tenga sensibilidad artística.

    Gustavo Adolfo Bécquer es probablemente el poeta español que más corazones ha cautivado con sus versos. Sus poemas gustan incluso a aquellos a los que no les gusta la poesía, aunque también la narrativa forma parte de sus escritos. Una muestra de la calidad de su prosa es la narración breve titulada La Venta de los Gatos, un relato bello y triste que acontece en la Sevilla del siglo XIX, la que él conoció (quien esté interesado en leerlo puede encontrarlo muy fácilmente por Internet). Esa venta a la que él se refiere existió entonces y existe aún. En la época del autor estaba extramuros de la ciudad. Había que dejar atrás las murallas que rodeaban la actual capital andaluza y adentrarse en el campo. Allí, junto a un jardín y varios huertos, a la sombra de los árboles, custodiada por una parra y una madreselva, se alzaba una casita blanca con tejas rojizas y verdinegras.

     Como nos dice Gustavo Adolfo, los hombres, las mujeres, los chiquillos y los animales formaban allí un grupo pintoresco y animado.

     Bécquer, que se había marchado a Madrid siendo muy joven, nunca olvidó su Sevilla natal, aunque en su mente pervivía la Sevilla de su juventud. Sin embargo, en realidad la ciudad había empezado a cambiar. Hoy poco queda de lo que él conoció


     Se dice por ahí que los sevillanos presumimos en exceso de nuestra ciudad, pero lo cierto es que éste es uno de los lugares en los que menos se ha cuidado el patrimonio. Aquí se han derribado palacios y casas señoriales para construir centros comerciales; las murallas romanas y almorávides para hacer carreteras y ampliaciones de espacios, etcétera. Las casas de nuestros escritores se deterioran, se venden a particulares para el uso que quieran, son inaccesibles o se remodelan por completo (como la casa de Gustavo Adolfo, actual despacho de abogados).

    La Venta de los Gatos es casi la única conexión directa que queda con Bécquer. Ahora es una construcción pequeña y destartalada que ha quedado integrada en la ciudad al crecer ésta. En medio de multitud de bloques de pisos, parece ser un incordio para muchos que no comprenden su valor.

     El último uso que se le dio fue el de aparcamiento para motos. Durante algún tiempo, los vecinos de la zona trataron de que el Ayuntamiento se hiciera con ella para hacer una asociación vecinal. No pudo ser (por fortuna), y no faltaron las voces que clamaban por su derribo.


   Ahora permanece cerrada. El dueño actual, que durante muchos años se negó a venderla, ha colgado el cartel de “se vende”, aunque la cifra que pide es desorbitada y escandalosa. No sé qué piensa este señor de su propiedad, pero parece que se siente tan molesto por la vinculación de la venta con un escritor tan magnífico que ha decidido hacer esto con la placa que conmemoraba la unión de Bécquer con el lugar: 


     La venta no tiene ningún valor arquitectónico ni monumental, y está feísima pintada de amarillo albero, pero el valor sentimental e histórico está claro, al menos para quienes sean capaces de mirar más allá de sus propias narices. 


   Hasta ahora ningún becqueriano puede pagar la suma pedida por el dueño y remodelarla y acondicionarla para hacer un espacio dedicado al autor en una ciudad que parece haber olvidado sus raíces (al menos las que no tengan que ver con Semana Santa) y a sus figuras más representativas. Me pregunto si el destino de este ventorrillo andaluz, casi el último anclaje con Bécquer, será, como ha sucedido con otros tantos edificios sevillanos, ser víctima de una bola de demolición.

22 comentarios:

  1. Ni te digo lo que ha salido de mi boca cuando he visto lo que ese señor ha hecho con la placa. Yo tengo un "cariño" especial a Bécquer: me gustan sus poemas ( ya sabes que no me gusta la poesía), la poca prosa suya que he leído, me encanta, y en alguna foto me parece hasta atractivo. En fin, ¿ cuánto pide ese señor por la Venta? Porque ahí montaba yo una mega librería o una biblioteca que no veas.
    En fin...
    Gracias por la reseña. Ha sido muy interesante.
    Un beso.

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    1. Me imagino que ha sido algo parecido a lo que dije yo cuando lo vi. Creo que todos nos hemos quedado igual, aunque era de esperar, viendo cómo se ha tratado siempre la venta.
      Según me han dicho, este hombre pide por ella 800.000 eurillos de nada. Hace un tiempo se recogieron firmas para poder salvarla, pero no han servido de nada. En fin, a ver cómo acaba todo esto.
      Besos.

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  2. La verdad que es una pena que en este país se trate tan mal a nuestro Patrimonio Artístico e Histórico, porque el caso sevillano puede extenderse a casi todos los puntos geográficos de este país.

    Un beso

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    1. ¡Qué triste! Tenemos un patrimonio cultural e histórico fantástico en este país y parece que nos da igual. Eso es algo que envidio de otros países, cómo cuidan sus cosas y cómo las explotan como interés nacional.
      Besos.

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  3. Me has partido el corazón con tu entrada. Por desgracia, esto es algo muy común. De vetdad, Seri, ojalá que se resuelva todo y se salve esta venta. Desde aquí mando todas mis energías. Abrazos.

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    1. Yo no tengo muchas esperanzas de que se pueda salvar, pero ojalá fuera así y todo saliera bien. Bécquer lo merece. La verdad es que no puedo comprender cómo es posible que pasen estas cosas en este país.
      Muchas gracias por tu mensaje, espero que tus buenos deseos puedan cumplirse.
      Besos.

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  4. Me parece increíble y vergonzoso que se destruyan edificios históricos, como los que nos cuentas en esta entrada, y que no se haga nada por esa venta. Se le podría dar mil usos, desde un museo en homenaje a Bécquer, un centro cívico-cultural, una biblioteca… hay mil alternativas.
    De vergüenza también la actitud del dueño, pero bueno, desgraciadamente hay mucho insensible cultural, aprovechado y jeta por el mundo. Ojala se encuentre una forma de poder salvarla.
    Un saludo.

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    1. Hay demasiada gente que no está concienciada con este tipo de cosas. Muchos ven sólo una costrucción pequeña e inútil que está molestando, así que va a ser difícil poder hacer algo por ella, y viendo lo que pide el dueño, no creo que ningún organismo oficial la compre. Si hay alguna novedad, ya os iré contando, pero no tengo mucha esperanza de que termine bien.
      Besos.

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  5. Ostras!! No lo sabía! Qué fuerte. Hombre, sabía de cuando hicimos nuestra ruta Beckeriana, que habían pintado sobre la inscripción porque lo comentaste. Pero no sabía que querían venderla. Joder.. cómo maltratan la memoria.
    Un beso guapa, y a ver si puedo pasarme más a menudo por tu rinconcito.
    Besos

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    1. Y por lo que he visto, también han puesto en venta la casa, ya ves. Si nos tocara la lotería, podríamos hacer un dos por uno. Es muy triste.
      Un besote, guapa.

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  6. No puedo decir que me sorprenda porque el nivel de este país, ya no sólo el cultural sino el ético, parece caer más bajo cada día. Pero me entristece, me entristece mucho cada nueva barbaridad que nos sigue haciendo perder la perspectiva.

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    1. Eso mismo siento yo, y lo peor es la frustración que tenemos por ver estas cosas y no poder hacer nada.
      Saludos.

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  7. Yo vivo justo en frente y siento mucha frustración no poder ayudar para que pueda ser rehabilitada y convertida en un centro cultural.

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  8. Qué pena. Me encanta Bécquer y me ha encantado que nos traigas la venta de los gatos para conocerla. No entiendo como el Ayuntamiento no se queda con la venta y la convierte en por ejemplo un museo sobre Bécquer. También tiene narices lo que el dueño ha hecho con la placa, no entiendo nada. La gente no ve más allá de sus narices, tienes razón, si esta venta es un pedazo de historia viva !
    Besos

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  9. Es una lástima que se pierdan estos lugares. Opino como LIM, creo que el Ayuntamiento tendría que quedárselo, pues a fin de cuentas, es patrimonio de la ciudad.
    Besos!!

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  10. Muy interesante la entrada que nos traes. Aunque me encanta Bécquer, no conocía este texto (que pienso buscar ahora mismo). Es una pena que se vayan perdiendo lugares como este...
    Besos:)

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  11. Me he muerto de pena con tu post, no puedo creer que en España menosprecien de ese modo lugares tan maravillosos llenos de historia. ¡Y es que derribar semejante monumento por poner un mall! Una verdadera lástima.

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  12. Conoci La venta de los Gatos, porque llegue ahi por casualidad en 1973, no sabia de su valor Historico, recuerdo que era su facahda de color blanco, y funcionaba como pintoresco barecito, Tome un chato de vino y un choricillo calentado en Brandi, soy un Mexicano enamorado de Sevilla sus fiestas y tradiciones. Seria una lastima que destruyeran ese patrimonio Sevillano.

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    1. Qué bonito lo que cuentas. Ojalá la venta hubiera seguido como entonces. Yo era pequeña cuando todavía funcionaba como un bar y nunca fui a comer allí, pero me hubiera encantado poder hacerlo.
      Un saludo.

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  13. Es una verguenza que hayan pasado meses sin novedad
    sobre La venta de los gatos, Es increible que el Ayuntamiento no se mueva y alegue falta de dinero con
    tanto como se tira en pamplinas.

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  14. Me sumo aL dolor por este lamentable hecho. Desgraciadamente es una propiedad privada.
    Pero existe la posibilidad de hacer alguna gestion quizás ante el Ateneo de Sevillano u otra entidad q cuide por el patrimonio cultural historico artístico de la ciudad.
    Entiendo que el Ayuntamiento debe ser responsable de exigir al dueño que, al menos la placa permanezca al descubierto.
    Que se puede hacer lo sabe alguien? Porque es de vergüenza.

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    1. Se han intentado muchas cosas, Teresa. El Ayuntamiento no quiere comprarla y la Junta se lava las manos. La Asociación con los Bécquer en Sevilla está luchando mucho por la venta, pero encuentra pocos apoyos.

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